¿Cómo suenan la guitarra española, la acústica y la eléctrica?

Paco Magar · 22 marzo, 2019
Las diferencias entre la guitarra española, la acústica y la eléctrica no solo se deben a sus sonidos. En la práctica, hay muchos más detalles que distinguen estos instrumentos, incluso en la forma de tocarlos.

La versatilidad de la guitarra está en la posibilidad de lograr sonidos diferentes a través del mismo instrumento; en la práctica, esto se consigue a partir de los diversos tipos de guitarras. Básicamente, son tres: la guitarra española, la acústica y la eléctrica.

En algunos casos la diferencia parece muy sutil: lo que ocurre cuando pensamos en el sonido de la acústica y la española. No obstante, los que se han dedicado a estudiar este instrumento entienden los matices diferenciadores. Despues de todo, lo que toca Tommy Emmanuel no suena igual a lo que hace Paco de Lucía con su guitarra.

A decir verdad, el sonido clásico básicamente lo conserva la guitarra española; esta es en sí la primera versión completa y refinada de las guitarras. Conozcamos un poco más acerca de los sonidos que producen las tres guitarras convencionales que hoy en día más se utilizan.

La guitarra española: la base del sonido

Antes de llegar este instrumento, existieron antepasados que pudieron inspirar su creación. España es el territorio donde aparecieron las primeras guitarras de sonido clásico. Como fundamento, sabemos que originariamente este instrumento utiliza cuerdas de nylon.

Por supuesto que esto permite un sonido bastante suave, armónico y más controlado. De hecho, este es el motivo por el que muchos músicos se decantan por esta versión y no por su presentación acústica. Por esto también esta guitarra se utiliza más para tocar arpegios, salvo en el género musical del flamenco.

La constitución de este instrumento claramente define su sonido. En este caso, las primeras tres cuerdas, hechas únicamente de nylon, tienen aspecto de plástico transparente. Por su parte, las tres más gruesas suelen mezclar el mismo material, pero están envueltas en cobre.

Caja de la guitarra española.

La guitarra acústica o sajona

Es evidente que el término acústico tendría que definir a todas las guitarras que no son eléctricas. No obstante, en la música se utiliza este término para definir a la guitarra sajona. Esta no es más que la versión norteamericana de la española, y nace de los primeros diseños de Gibson y Martin.

Su constitución hace que el sonido que emite sea un poco más fuerte y brillante con respecto a la guitarra española. Por eso, la guitarra acústica se presta para realizar punteos que puedan ser apreciados con mayor facilidad y definición.

En el caso de las guitarras de madera, los sonidos no pueden modificarse demasiado. Las pequeñas variaciones se deberán a la calidad de las cuerdas o el tamaño de la caja, entre otros aspectos. Ahora bien, para aquellos a los que les gusta variar en el sonido quizás la mejor opción sea la guitarra eléctrica.

La guitarra eléctrica: una multiplicidad de sonidos a tu favor

En los instrumentos acústicos el sonido proviene de la vibración de las cuerdas y el aire. En cambio, en la guitarra eléctrica la amplificación del sonido ocurre por inducción electromagnética. Las vibraciones son captadas por las pastillas  que  son receptoras sensibles y esto a su vez se amplifica en el amplificador.

En principio, el timbre de la guitarra del calibre de las cuerdas, el amplificador y la calidad de las pastillas. Pero como se trata de una señal, es válido y posible utilizar complementos que generen variaciones en el sonido final. Los mismos amplificadores actuales incorporan variaciones, pero esto es apenas el comienzo.

También tenemos los famosos pedales de efectos y pedaleras.  Con ellos podemos jugar con la reverberación, el delay, chorus, phaser y demás. Simplemente se trata de colocar una variación entre el amplificador y la guitarra eléctrica.

Guitarra eléctrica de pie.

Efectos emblemáticos de la guitarra eléctrica

Estos son algunos conocidos efectos que se consiguen fácilmente con la guitarra eléctrica:

  • Reverb: la reverberación es el resultado del contacto de las ondas sónicas con cualquier superficie. En un pedal se aporta profundidad, sensación de espacio y repetición en el tacto de las cuerdas.
  • Overdrive: la sobrecarga se produce cuando el sonido de las guitarras se vuelve un poco más ‘sucio’ o saturado. Sin embargo, dicha saturación no es incómoda o muy  marcada, por lo cual se entiende cada nota.
  • Distorsión: la saturación aumenta en comparación con el overdrive. Este es probablemente el sonido más característico de las guitarras eléctricas; lo conocemos porque caracteriza a las bandas de rock de la década de los 80’s.

Cabe recordar que todos los tipos de guitarras se emplean en diversos géneros y estilos musicales. Esto siempre depende del sonido que cada instrumento da y su contribución a las determinadas tendencias. La innovación está, entre otras cosas, en los sonidos que elegimos.