Cómo prepararse mentalmente para una competición deportiva

27 enero, 2021
Este artículo fue redactado y avalado por Fernando Clementin
¿Qué tan relevante es la preparación mental para una competencia? ¿Cómo se puede mejorar en este aspecto? Conoce todo lo necesario sobre este tema en el siguiente artículo.

No es ninguna novedad que el aspecto psicológico de un deportista es casi tan importante como su preparación física y el talento para una disciplina específica. Por este motivo, prepararse mentalmente para una competencia es fundamental para conseguir el rendimiento y los resultados deseados. ¿Qué hay que tener en cuenta para hacerlo?

Por sorprendente que parezca, una mente bien entrenada puede potenciar enormemente las chances de un deportista en una competencia. Del mismo modo, desatender esta arista tan determinante de la preparación integral puede conducir a fracasos tan inexplicables como dolorosos.

Lo mejor, entonces, es prepararse mentalmente para una competencia. Desde luego, esto no se logra de un día para el otro, sino que es algo que se debe encarar con la suficiente antelación. Conoce en la siguiente enumeración los principales puntos a tener en cuenta para lograrlo.

5 trucos para prepararse mentalmente para competir

A continuación, detallaremos cinco aspectos clave para que un deportista llegue en óptimas condiciones mentales —o al menos lo mejor posible— a una competencia. ¡Anótalos y ponlos en práctica en tu siguiente compromiso!

1. Trazarse objetivos realizables

Lo primero que debe hacer un deportista al afrontar una competencia es evaluar sus capacidades y, de acuerdo a sus posibilidades, determinar qué metas buscará cumplir.

En ese sentido, es importante que estos objetivos sean factibles. De lo contrario, como lo más probable será no alcanzarlos por estar demasiado lejos de las capacidades propias, se caerá en un estado de negatividad y frustración del cual es muy difícil salir.

Además, al conseguir logros en el corto plazo, aunque parezcan insignificantes, el deportista se siente reconfortado. Experimenta en estos casos una sensación de motivación por haber realizado un avance. Esto lo empujará a ir por más y a plantearse metas más exigentes la próxima vez.

2. Estar preparado para imprevistos y reveses

No siempre las cosas marchan como uno quiere. Esto es todavía más probable en una competencia deportiva, en la que se lucha contra factores externos y, por supuesto, se compite con otros deportistas, quienes también quieren ganar a toda costa.

Estará en la capacidad de resiliencia de cada nadador —o deportista en general— sobreponerse a las condiciones adversas. Entre las que se dan con mayor frecuencia en este deporte, podemos citar una mala salida, un viraje incorrecto, una mala ronda clasificatoria o hasta un rival que rinde por encima de las expectativas.

3. Realizar ejercicios de concentración

El cerebro, al igual que los músculos del cuerpo humano, puede entrenarse perfectamente. Existen diferentes técnicas, como por ejemplo actividades, juegos y hasta videojuegos, que permiten estimular la capacidad de enfoque de una persona.

Esta habilidad es elemental en un deporte como la natación, en el que la realización de los movimientos debe ser perfectamente coordinada para elevar la eficiencia de nado al máximo. Por supuesto, aplica también para todas las demás disciplinas.

Además, estar enfocado en lo que debe realizar al competir lleva al deportista a un estado de confianza mayor. El tener ‘todo planificado’ en su propia mente es el mejor recurso para combatir la ansiedad, los nervios y la incertidumbre.

4. No sobrepensar

¿Has intentado alguna vez ‘no pensar en algo’? Al hacerlo, lo más probable es que ese pensamiento reprimido nos invada más de lo deseado. Para el deportista, los pensamientos negativos son la peor amenaza.

Si un nadador se pasa los minutos previos a la largada pensando en no fallar en la salida, las chances de que falle serán mayores. La explicación radica en que se está enfocando en eso que desea evitar. Si te interesa conocer más sobre este extraño mecanismo de la mente, no te pierdas la teoría del elefante rosa.

En lo que respecta a los movimientos físicos, como las ejecuciones técnicas, es preferible que sea el cerebelo quien se encargue de ellas. En otras palabras, es mejor no pensar en esta ejecución al momento de llevarla a cabo; hacerlo podría implicar una tarea casi imposible en un contexto de presión como este.

Entonces, es más sensato dejar este tipo de ejercicio para los entrenamientos. En la competencia, es preferible enfocarse en el objetivo y la estrategia y dejar que los movimientos fluyan por sí solos.

5. Visualiza resultados positivos

Este punto refiere no solamente a imaginarse a uno mismo en lo más alto del podio. La visualización puede aplicarse en aspectos más específicos de una competencia.

Por ejemplo, antes de sacar, un tenista debe verse a sí mismo logrando un servicio imparable para su rival. Lo mismo podría aplicar para un basquetbolista antes de un tiro libre o un futbolista antes de un penal.

Además, esta es una excelente manera de centrarse en lo más próximo. Cada punto, brazada o golpe es importante y contribuye a la consecución final de un objetivo. Por lo tanto, hemos de afrontarlos con la atención plena en cada uno de ellos.

Otros consejos para prepararse mentalmente

Más allá de los comentados previamente, estas son otras estrategias que pueden servirle a un deportista para afrontar con mayor estabilidad mental un certamen:

  • No sobreexigirse ni ponerse una presión desmedida o innecesaria; cada uno sabe lo que puede dar.
  • No perder el control ni la paciencia; los enfados y las prisas no conducen a nada positivo.
  • Escuchar los consejos de compañeros y entrenadores, pero no salirse de lo planificado con antelación a no ser que sea extremadamente necesario.
  • Confiar en uno mismo.
  • Mentalizarse para dejar lo mejor en cada competencia.
  • Dejar las excusas de lado. Para superarse, hace falta una evaluación honesta de los aciertos y errores propios.

Con todas estas herramientas para prepararse mentalmente, cualquier deportista saldrá mejor equipado a competir contra otros. Ten siempre presente que, ante igualdad de condiciones técnicas y físicas —aspectos que, desde luego, no debemos descuidar— la fortaleza mental puede inclinar la balanza para nuestro lado.