Estilo libre o crol: conociendo la natación

15 junio, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por especialista en ciencias de la actividad física y del deporte Andrés Felipe Cardona Lenis
A pesar de ser uno de los más aprendidos, el estilo libre también cuenta con su nivel de complejidad. Conoce más sobre este aquí.

El estilo crol, también conocido como libre, es uno de los más reconocidos y antiguos de toda la historia de la natación. Este suele ser el abrebocas de las personas que desean comenzar a sumergirse en el maravilloso mundo de esta disciplina deportiva.

Por lo tanto, también se convierte en el primer estilo que se aprende en las academias, inmediatamente después de superar el proceso de adaptación y flotación.

Un repaso al estilo libre

Crol

Es uno de los más antiguos en la historia de la natación, siendo su primer registro propio de 1844. En ese año, unos nativos americanos utilizaron el estilo en una competición celebrada en Londres y, así, consiguieron vencer a los nadadores ingleses.

En aquella época, la técnica más utilizada para las competiciones era la denominada como pecho o braza, reconocida por ser la más añeja de todas en la natación. Sin embargo, el paso del tiempo dio mayor relevancia al estilo libre.

Tuvo diversas transiciones y reformas en sus movimientos, siendo John Arthur Trudgen (1870) el que realizó este estilo como se conoce en la actualidad y que destaca por ser el primer estilo que se aprende en todas las academias del mundo.

Una de las características más significativas es la posición que adopta el cuerpo para su práctica –decúbito prono o en posición ventral-, razón por la que en inglés es conocido como “crawl” o gatear, por su significado en español.

Beneficios del estilo libre

Por muchas razones, la natación es el mejor deporte para transformar tu cuerpo y tu mente.

Además de aprender a realizar un estilo de desplazamiento dentro de una superficie acuática, el estilo libre ofrece diferentes beneficios si es realizado con regularidad. Desde aportes psicológicos hasta fisiológicos pueden ser evidenciados.

Mejoraría la autoestima

Como actividad física regular, el estilo libre favorecería la autopercepción con la que nos vemos. Por lo tanto y de manera paulatina, la timidez se iría disipando; además de sentirnos con mayor vitalidad, energía y salud.

Sentirse bien con la manera de verse y sentirse físicamente es importante para tener una vida más saludable a nivel psicológico; por ello, se considera como un beneficio relevante.

Potenciaría las capacidades físicas

Uno de los errores que cometemos al nadar tiene que ver con la longitud de la brazada.

Hablar del estilo libre en natación y dejar de lado las capacidades físicas es ilógico. Este potencia ampliamente cualidades como la fuerza, la resistencia, la coordinación y el equilibrio.

Por estas razones, un deporte como la natación es considerado uno de los más complejos y a la vez, de los más recomendados por profesionales.

Combatiría el estrés

La natación suele ser sinónimo de relajación y tranquilidad; por eso, practicar el estilo libre –como recreación- contribuiría a combatir el estrés. Esto se da gracias a la circulación sanguínea que se ve estimulada por la actividad física y, por tanto, irriga todo el cuerpo con sangre oxigenada.

Técnica del estilo libre

estilo libre

La técnica es la serie de movimientos ejecutada por el cuerpo para desplazarse dentro del agua; el estilo libre cuenta con una serie que lo caracterizan y son el resultado de la convergencia entre extremidades y torso.

Acción de las extremidades

Tanto brazos como piernas desempeñan un papel fundamental en la técnica del estilo libre, razón por la cual la coordinación entre ambos grupos de extremidades es tan relevante a la hora de nadar.

La ejecución del movimiento en las extremidades superiores se denominada brazada. En este caso en particular, la brazada es asimétrica y se divide en diversas fases.

  • Entrada.
  • Agarre.
  • Tirón.
  • Empujón.
  • Recobro.

Por su parte, la técnica realizada por las extremidades inferiores es conocida como patada. En la actualidad, se ejecuta con las piernas completamente extendidas, partiendo desde la cadera; además, el movimiento comienza a partir de la cadera procurando que no salgan del agua en ningún momento.

Posición del cuerpo y respiración

La posición del cuerpo, antes mencionado, es en apoyo ventral o decúbito prono debido a la facilidad que tiene para propulsarse en el agua. De esta manera, la superficie acuática representa menos resistencia con respecto a la masa del cuerpo; por otra parte, le permite un campo visual más amplio al nadador.

Con respecto a la respiración en el estilo libre, el gesto de inclinación realizado por el torso facilita el giro de la cabeza para tomar aire –principalmente por la boca-.

Estilo libre, el punto de partida

El estilo crol suele ser el más sencillo de aprender, pero tiene sus secretos.

Cuando uno se sumerge en el mundo de la natación, lo más probable es que ya no haya marcha atrás. Comenzar con el estilo libre es lo más común y vivir la experiencia de aprender a nadar es muy aconsejable.

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  • Saavedra, J. M., Escalante, Y., & Rodríguez, F. A. (2003). La evolución de la natación. Lecturas: Educación Física y Deportes.
  • Arboleda Naranjo, L. H. (2003). Beneficios del Ejercicio. Hacia Promoc. Salud.