Cómo desarrollar una autoimagen positiva

24 octubre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Ana Couñago
Tener una autoimagen positiva es fundamental para el bienestar y el desarrollo personal. Esta percepción que uno tiene de sí mismo es la clave para conseguir el éxito en la vida.

La imagen que uno tiene de sí mismo es uno de los factores que determinan el autoconcepto y la autoestima. Por ello, desarrollar una autoimagen positiva es esencial para quererse, aceptarse y valorarse. Y todo ello influye en la consecución del bienestar físico, cognitivo y emocional.

El concepto de autoimagen responde a la pregunta “¿cómo me veo?”. Dicha visión sobre uno mismo va variando con el tiempo y su construcción depende de un proceso lento y gradual.

La suprema felicidad de la vida es saber que eres amado por ti mismo o, más exactamente, a pesar de ti mismo.

– Victor Hugo –

Desarrollar una autoimagen positiva

Según la pedagoga Ana Roa García, la autoimagen se puede definir como “la representación mental que una persona tiene de sí misma en el presente y en las aspiraciones y expectativas futuras.”

Mujer feliz con globos y una buena autoimagen

La autoimagen no es innata ni estática, sino que se va adquiriendo poco a poco, en función de las experiencias vividas, por lo que va evolucionando con el tiempo. De hecho, la percepción sobre uno en la adolescencia es muy diferente a la percepción que se tiene en la edad adulta.

Esto sucede porque tanto el cuerpo como la mente van cambiando de un modo progresivo. Así, la identidad personal también sufre modificaciones. Pero, ¿cómo desarrollamos nuestra autoimagen? Para construirla, solemos tener en cuenta cuatro aspectos: 

  • La percepción de uno mismo sobre las propias características, habilidades, cualidades y capacidades.
  • La apreciación de los demás respecto a uno mismo.
  • Los éxitos y fracasos que hemos experimentado.
  • La información que recibimos al desempeñar un rol concreto dentro de la sociedad.

Es decir, en el proceso de construcción de una visión realista sobre uno mismo influyen las opiniones de las personas más significativas en nuestras vidas y la propia autorreflexión.

Por tanto, para crear una autoimagen positiva es necesario hacer un ejercicio de introspección, analizando todos los defectos, virtudes, sentimientos, pensamientos, deseos, debilidades, fortalezas, etc., que uno tiene. Solo así podemos tener una idea global de las particularidades más importantes de nuestra personalidad.

Una autoimagen fuerte y positiva es la mejor preparación posible para el éxito.

– Joyce Brothers –

Cambiar de mentalidad respecto a nuestra autoimagen

Hombre mirándose al espejotrtando de superar el egocentrismo

 

En ocasiones construimos una autoimagen errónea y negativa. En la mayoría de los casos esto se debe a la falta de seguridad en uno mismo. De esta manera, uno se fija más en sus debilidades y no valora lo suficiente las virtudes y fortalezas que tiene.

Además, muchas veces caemos en la equivocación de intentar llegar a una perfección irreal, tanto física como cognitiva. Así, nos guiamos por unas expectativas y unos modelos idealizados que son imposibles de alcanzar. Esto, al final, resulta frustrante y perjudicial para nuestro desarrollo personal.

De hecho, si continuamente nos comparamos con los demás podemos crear una serie de complejos que nos pueden perseguir a lo largo de la vida. Para que esto no nos ocurra, siempre hay que tener presente que todos poseemos características, capacidades y habilidades positivas que nos hacen valiosos y que nos diferencian del resto.

Construyendo nuestra imagen

Hombre con gran autoestima

Cabe señalar que construir una imagen positiva es necesario para no caer en la dependencia de otras personas y para poder realizar cambios que nos permiten crecer y madurar. Formar una autoimagen positiva significa conectar con el yo interior y aprender a aceptarse y quererse. Esto es fundamental para disfrutar de una mente sana.

Por tanto, cuando una persona tiene una buena autoimagen es porque valora y tiene fe en sus competencias. Es decir, se acepta tal y como es, por lo que puede disfrutar del amor propio.

Cuanto menos nos aceptamos, más necesitamos la aceptación de los demás.

– Alfredo Hoffman –

  • Chinchay-Pacheco, L. M. (2015). Nivel de autoestima y relación familiar en adolescentes atendidos en el Centro de Salud Ambato Tamborapa, Jaén. (Tesis de pregrado, Maestro en Ciencias). Universidad Nacional de Cajamarca, Perú.
  • González-Pienda, J. A., Núñez-Pérez, J. C., Glez.-Pumariega, S. y García-García, M. S. (1997). Autoconcepto, autoestima y aprendizaje escolar. Psicothema9(2), 271-289.
  • Roa-García, A. (2013). La educación emocional, el autoconcepto, la autoestima y su importancia en la infancia. Edetania. Estudios y propuestas socioeducativas, (44), 241-257.