La tenacidad: el impulso que nos ayuda a conquistar metas

Valeria Sabater · 7 marzo, 2019
La historia está llena de ejemplos de tenacidad. Personas que no se rinden ante el primer rechazo y se proponen, no sin esfuerzo, conquistar sus metas.

La tenacidad es una competencia personal y profesional imprescindible para alcanzar metas. Así, desarrollar una personalidad más tenaz nos facilitará, entre otras cosas, poder gestionar mejor el estrés y la ansiedad, vencer la frustración y movilizar energías y motivación para superarnos y lograr nuestros objetivos.

Albert Einsten solía decir que más allá de la inteligencia está la curiosidad. Para el célebre padre de la teoría de la relatividad, lo realmente importante era tener un espíritu curioso, intuitivo y perspicaz. Sin embargo, quienes lo conocían bien sabían que aquello que lo definía en realidad era la tenacidad.

Podía pasarse noches enteras sin dormir trabajando en sus ecuaciones. Invertía horas en su trabajo así como una elevada motivación. Asimismo, los biógrafos de Thomas Edison describen que el inventor más prolífico de la historia pasó años experimentando con sus bombillas, afrontando fallos y corrigiendo errores hasta que finalmente, en 1880, obtuvo la patente de la primera bombilla incandescente.

Podríamos dar miles de ejemplos, como el de JK Rowling, la autora de Harry Potter, quien lejos de rendirse después de que doce editores rechazaran su libro, aplicó una tenacidad inquebrantable hasta lograr su objetivo: la publicación y el éxito. Como vemos, esta competencia es el hilo que teje todos nuestros años y, por tanto, una dimensión que todos deberíamos potenciar.

Un modo de lograrlo es mediante el curso de desarrollo personal que nos propone Ismael Cala. Gracias a figuras relevantes como él, podremos despertar esas valías excepcionales que duermen en nuestro interior.

El 90 % del éxito se basa solo en insistir

–Ismael Cala–

hormiga que simboliza la tenacidad

5 claves para potenciar la tenacidad

No todas las personas inteligentes son tenaces. Tampoco todas las personalidades creativas tienen el don de la tenacidad. Estamos por tanto ante una dimensión complementaria que lo que consigue es potenciar muchas de estas virtudes. Pensemos en ello: todos conocemos personas brillantes que podrían alcanzar grandes metas si fueran un poco más persistentes.

Asimismo, también podemos ser creativos, pero si experimentamos fracasos, si los demás no entienden nuestros trabajos o no los aprecian, es posible que nos rindamos. Si entrenamos la tenacidad esto no sucederá. Si ponemos la llave en esta cerradura maravillosa del desarrollo personal, llegarán cambios asombrosos. Te mostramos 5 claves para ello.

1. Recuerda cual es tu pasión y haz de ella una meta

No vale situar sobre nuestro horizonte cualquier meta. Por ejemplo, podemos proponernos presentarnos a una oposición. Pensar en un salario fijo y un trabajo estable es motivador. Ahora bien, si la labor que vamos a desempeñar no sintoniza con nuestras pasiones, es muy posible que nuestro desempeño en el estudio no sea el adecuado.

Pasiones y metas deben estar alineadas. La tenacidad solo surge cuando mente y corazón están en armonía, cuando el objetivo se adecua a nuestros intereses.

2. Acepta que vas a fallar en algún momento

Todos fallamos, nos equivocamos y volvemos al punto de partida. Aún más, también es común recibir críticas y que muchos no entiendan esas pasiones que nos definen. Ahora bien, la persona con tenacidad no entiende de rendiciones. Es más, tolera los fallos y hasta los fracasos porque sabe que son oportunidades de aprendizaje.

Un paso atrás a menudo nos sirve como estrategia para tomar mayor impulso

hombre en montaña trabajando la tenacidad

3. Controla las distracciones

La personalidad tenaz sabe regularse, centrarse y poner su mirada en sus objetivos cotidianos, y esto lo logra controlando los distractores que se encuentran a su alrededor y siguiendo un horario. Así, factores como el móvil, las redes sociales, los mensajes o las llamadas son los más clásicos elementos disruptores que pueden despistarnos en nuestro desempeño.

4. Conoce tus puntos débiles y tus fortalezas

Todos tenemos límites, puntos débiles y competencias excepcionales. Favorecer el autoconocimiento es clave para sacar siempre lo mejor de nosotros mismos. Por ello, debemos saber cuáles son las áreas en las que deberíamos mejorar, y cuáles pueden ponernos sobre ventaja en un momento dado para alcanzar mejores metas.

5. Abre tu mente, aprende cada día

La tenacidad se nutre de la constancia, la motivación y también de nuevos aprendizajes. Pensemos en ello: en ocasiones, en nuestro empeño por lograr algo llegamos a callejones sin salida. Es en esos instantes cuando nos damos cuenta de que si seguimos repitiendo las mismas cosas, no llegaremos a ningún lado.

Por tanto, estamos obligados a ser receptivos, a aceptar nuevas ideas, a asumir nuevos enfoques, a tener una mente abierta para nutrir nuestro enfoque y a ensanchar caminos. 

camino para hallar la tenacidad

La tenacidad es la luz de ese faro que debe guiarnos en cada paso, alumbrándonos también en los momentos más oscuros.

Despertar esta competencia y hacerla nuestra está a nuestro alcance. Con cursos como el que nos propone Ismael Cala nos habilitaremos en pocas semanas en una dimensión que puede llevarnos muy lejos.