La comunicación no violenta: el lenguaje que une personas

Valeria Sabater · 21 marzo, 2019

La comunicación no violenta une puentes, facilita la convivencia y crea entornos más saludables. Ahora bien, aún sabiendo que esta es la piedra angular para nuestras relaciones, sigue siendo nuestra asignatura pendiente. ¿La razón? Lo creamos o no muchos de nosotros aún no nos comunicamos con efectividad y con asertividad.

A menudo, establecemos diálogos donde solo buscamos un único objetivo: tener razón. Demostrar nuestra verdad, posicionarnos y que la otra persona asuma nuestra perspectiva es a veces una clara necesidad. Otro ejemplo, a veces no comunicamos con efectividad porque no sabemos escuchar. Nos limitamos a responder pero no a atender, a establecer esa energía sabia y fluida donde la información va y viene, donde hay empatía, respeto y apertura.

Ismael Cala nos enseña en su curso de desarrollo personal que la comunicación no violenta es por encima de todo, saber hablar y escuchar desde el corazón. En esta era donde estamos más conectados que nunca, es necesario ir un poco más allá y alzarnos como excelentes comunicadores emocionales, como expertos en ese lenguaje no violento donde la reciprocidad y el respeto nos ayude a crear auténticos escenarios de crecimiento.

“La Comunicación no violenta sostiene que la mayoría de los conflictos entre individuos o grupos surge de la mala comunicación de sus necesidades humanas, debido al lenguaje coactivo o manipulativo cuyo objetivo es inducir miedo, culpa, vergüenza, etc”

-Ismael Cala-

La comunicación no violenta, el lenguaje de la vida que no todos dominan

Marshall Rosenberg fue un psicólogo conocido por desarrollar a lo largo de los años 80 y 90 lo que hoy conocemos como “comunicación no violenta”. Se trata de una serie de intercambios donde las personas son capaces de ofrecerse información sin generar conflictos o diferencias.

grupo de personas hablando representando la comunicación no violenta

Es lo que el propio Rosenberg denominó “el lenguaje de la vida”. Un tipo de comunicación donde poder dar y recibir de una manera compasiva, ahí donde en medio de ese intercambio de mensajes se emite también una impronta de felicidad que reemplaza a la violencia y el sufrimiento. El mensaje, la idea, no deja sin duda de ser esperanzadora y positiva. Sin embargo, en nuestro día a día solemos encontrarnos las siguientes dinámicas:

  • Personas que no escuchan y que solo tienen en cuenta su propia perspectiva.
  • Perfiles que usan el lenguaje como forma de manipulación.
  • Limitaciones para expresar sus emociones de forma inteligente.
  • Falta de asertividad.
  • Proyección en el interlocutor de las propias frustraciones a través del lenguaje.

¿Por qué entrenarnos en comunicación no violenta?

Educarnos en comunicación no violenta es entrenarnos para la vida. Es permitirnos poner a nuestra disposición la mejor herramienta de la que dispone el ser humano: el lenguaje. Así, si dominas el arte de la palabra expresada mediante una adecuada inteligencia emocional, pondrás el éxito y la felicidad siempre a tu favor.

  • Este tipo de comunicación nos permite librarnos de los juicios de valor que impregnan muchos de nuestros pensamientos. De este modo, si somos capaces de dejar de etiquetar a las personas, crearemos diálogos más enriquecedores y respetuosos.
  • Nos comunicaremos de forma más responsable. Respetaremos al otro, pero también nos respetaremos a nosotros mismos.
  • Nos daremos cuenta además de esas necesidades no satisfechas que a veces, se esconden detrás del lenguaje. El miedo o la baja autoestima, por ejemplo, conducen a muchas personas a mostrar cierta agresividad en su comunicación, así como patrones de manipulación.
  • Asimismo, la comunicación no violenta nos permite usar un lenguaje siempre positivo y sano. De este modo estrechamos lazos, creamos escenarios más empáticos y cercanos para potenciar el capital humano.
  • Aprenderemos a resolver conflictos.
  • Lograremos hacer peticiones de forma genuina.
  • Desarrollaremos habilidades de escucha, asertividad y compresión.

Cómo alzarnos como buenos comunicadores no violentos

Si deseas ser un experto en comunicación no violenta, Ismael Cala pone a tu disposición los mejores recursos y estrategias. Es un viaje de autodescubrimiento donde poder conectar primero con uno mismo de forma compasiva para entender necesidades, limitaciones y carencias.

personas en grupo hablando representando la comunicación no violenta

Más tarde, tras la necesaria autoexploración, desarrollaremos daremos forma a un modo efectivo y genuino con el cual, conectarnos a los demás de manera directa y extraordinaria. Porque la comunicación no violenta implica sobre todo aplicar un claro principio de reciprocidad y respeto que nace del corazón. Es integrar en lo más hondo de nuestro ser valores tan sólidos como la honestidad y la compasión.

Aprendamos por tanto a dejar de ser chacales en nuestros entornos más cercanos como la familia y el trabajo, y logremos ser esos búhos sabios que crean puentes, que leen más allá de las palabras y que saben tocar el corazón de los demás.