Saca las piedras pesadas de tu mochila emocional

3 octubre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Ana Couñago
Los momentos vividos a lo largo del tiempo los vamos acumulando en nuestra mochila emocional. Pero algunos de estos momentos pueden resultar tóxicos y dañinos. Por ello, hay que aprender a desprenderse de esas piedras pesadas.

Todos tenemos una mochila emocional, ese lugar interior en el que guardamos nuestras experiencias, recuerdos, sentimientos, ilusiones, pensamientos, logros, fracasos… Todos esos momentos son los que nos definen como personas.

Pero algunas de esas experiencias pueden hacernos sentir frustración, rabia, ira, enfado, tristeza, etc. Para evitar que esto suceda, hay que aprender a superarlos, extrayendo esas piedras pesadas de nuestra mochila.

El amor duele, los amigos se van, el tiempo se pierde, los recuerdos no se olvidan, las promesas se rompen, pero la vida sigue.

– Anónimo –

La vida: un camino de piedras

Mujer caminando descalza

La vida es un continuo camino de experiencias y emociones formado por multitud de piedras. Algunas de ellas te facilitan el viaje, pero, en cambio, otras están ahí como barreras que pretenden obstaculizar tu feliz travesía. Así, a medida que crecemos, vamos introduciendo diferentes piedras en nuestra mochila, piedras que pueden ser de dos tipos:

  • Piedras ligeras: son los aspectos que nos aportan aprendizajes valiosos y necesarios para avanzar en la vida.
  • Piedras pesadas: son los aspectos negativos y destructivos de la vida, todo aquello que es perjudicial o tóxico para nuestro desarrollo personal.

Cuanto más tiempo pasa y más momentos vividos vamos acumulando, más pesa la mochila. Además, si almacenas muchas piedras pesadas, habrá un momento en el que no puedas sostener tu equipaje emocional.

Si crees que este es tu caso, es hora de cambiar, ¡saca las piedras pesadas de tu mochila emocional! A continuación, te explicamos cómo hacerlo siguiendo un ejercicio para reflexionar y conectar con tu yo interior, identificando todo aquello que te impide ser completamente feliz.

Como seres humanos, todos queremos ser felices y estar libres de la desgracia, todos hemos aprendido que la llave de la felicidad es la paz interna. Los mayores obstáculos para la paz interna son las emociones perturbadoras como el odio, apego, miedo y suspicacia, mientras que el amor y la compasión son las fuentes de la paz y la felicidad.

– Dalai Lama –

Saca las piedras pesadas de tu mochila emocional

Mujer feliz que ha sacado piedras de su mochila emocional

Una buena forma de conocerse a uno mismo es reflexionando sobre la propia mochila emocional. Para ello, debes seguir los siguientes pasos:

  1. Coge un papel y un lápiz.
  2. Tómate un tiempo para pensar en tu pasado y tu presente.
  3. Recuerda los hechos más significativos de tu vida, los que te han marcado como persona, pueden ser tanto positivos como negativos: conseguir un objetivo concreto, aprobar un examen importante, disfrutar de una experiencia amorosa, vivir una ruptura de pareja, perder a un ser querido, participar en una discusión intensa, etc.
  4. Escribe cada uno de esos hechos dentro de un círculo, simulando diferentes piedras que llevas en tu mochila.
  5. Analiza las emociones que has experimentado en cada uno de esos momentos.
  6. Céntrate en aquellos momentos que te hacen sentir emociones negativas.
  7. Tacha todos los hechos negativos que no tienen solución, que son prescindibles para tu vida y que no te aportan nada.

De esta forma, podrás descargar tu mochila emocional, dejando a un lado esas piedras pesadas que has ido acumulando durante el camino y que te impiden disfrutar plenamente de la vida. Por tanto, debes intentar olvidar esos hechos del pasado que, innecesariamente, te hacen daño.

Obviamente, se trata de una tarea complicada, que conlleva mucho esfuerzo. Pero superar esos malos momentos es fundamental para continuar avanzando de una forma sana y emocionalmente equilibrada.

La vida es como un camino lleno de flores, pero también de piedras. Hay momentos buenos y malos, sonrisas y llantos, alegrías y desgracias, dificultades que poco a poco vamos superando.Y como todo camino, también tiene un fin. Aprovecha cada día como si fuera el último.
– Anónimo –