¿Qué tipos de rostros existen y cómo saber cuál es el mío?

29 enero, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por Fernando Clementin
Un buen maquillaje debe amoldarse lo más posible a las necesidades de quien lo porta. En este sentido, determinar la forma del rostro es una de las primeras necesidades. Sin embargo, ¿cómo podemos hacerlo?

Está claro que cada persona tiene sus facciones: ojos, labios, nariz, cejas…todos estos componentes varían de cara en cara. Lo mismo ocurre con los rostros en sí, ya que no todos tienen la misma forma; este detalle afecta sobremanera el maquillaje y las técnicas a elegir. ¿Cuál de estos tipos de rostros posees?

Como solemos remarcar, uno de los objetivos del maquillaje es el de destacar las facciones naturales positivas de una persona. Por el contrario, se busca también atenuar aquellas características con las que las personas se sienten más incómodas.

Ahora bien, para poder aplicar el estilo que corresponda, hace falta un análisis pormenorizado de estas facciones. De hecho, de esta observación va a depender gran parte del éxito del maquillador.

En el siguiente artículo, vamos a comentarte los tipos de rostros que existen y qué sugerencias suelen dar los profesionales para tratar con cada uno de ellos. ¡No te lo pierdas!

¿Qué tipos de rostros podemos encontrar?

Si hay algo sobresaliente de la naturaleza humana es que, teniendo casi las mismas facciones, es muy complicado encontrar dos personas totalmente idénticas —dejando de lado, obviamente, aquellos con lazos sanguíneos—.

Gran parte de esto se debe a la enorme variedad de rostros que podemos encontrar. Asimismo, cada uno de ellos está compuesto por facciones disimiles, lo que se traduce en una inmensidad de posibilidades. A continuación, enumeramos los tipos de rostros más comunes que se suelen encontrar:

Rostro redondo

El ancho y el largo son casi iguales. No hay esquinas marcadas, sino más bien curvas redondeadas. Las mejillas suelen ser anchas y los pómulos se marcan.

La tarea del maquillador en este caso es la de estrechar la cara de la personas. Algunas técnicas para lograrlo son usar el contouring, dejando un tono algo más oscuro para los laterales de la cara, y apelando a cortes de cabello que den volumen en la parte superior; las capas y el flequillo también dan resultados.

Rostro cuadrado

Los tipos de rostros cuadrados se destacan por poseer barbilla y frente anchas. Además, obviamente, el largo y el ancho del rostro son casi iguales, lo que genera el efecto visual “cuadrado”.

Para lidiar con ellos, son útiles los toques “femeninos”, que estilicen la figura. Comenzando por el cabello, se sugieren los cortes largos; si es con rizos u ondulado, mejor.

Asimismo, con el maquillaje se busca atenuar las esquinas. Para ello, difumina un rubor en las mejillas y otro más claro en los pómulos. En los ojos, apela a la discreción y naturalidad.

Rostro ovalado

Dentro de los tipos de rostros, hemos aquí la “estrella”, el que todos quisieran tener. La forma ovalada favorece casi cualquier look, por lo que la versatilidad es lo que mejor los define.

En cuanto a sus características, se trata de una cara algo más ancha en la frente y las mejillas y más estrecha en la zona de la mandíbula y del mentón.

Rostro rectangular

Es un rostro parecido al cuadrado en lo que respecta a las esquinas marcadas; sin embargo, es algo más alargado. Por lo general, se traza una línea entre la frente, las mejillas y la mandíbula.

El objetivo aquí es lograr una sensación de acortamiento del rostro; dos trucos muy útiles consisten en extender la línea de los ojos hacia las sienes y resaltar los pómulos.

Rostro alargado

Su forma es bastante parecida a la del rostro triangular, pero la barbilla es más alargada. Nuevamente, la tarea del maquillador será la de alargar y acortar su apariencia.

Primero, es sugerible llevar un corte de pelo que otorgue volumen a los lados, preferiblemente con ondulaciones. Para el maquillaje, son útiles los tonos oscuros en la frente y barbilla.

En cuanto a la base, se sugieren los colores naturales. De este modo, si difuminamos bien y no se nota la línea entre ambos tonos, daremos énfasis a los rasgos que marcan una forma menos alargada. No hagas extensiones de la línea de los ojos.

Rostro diamante

Se caracteriza por su forma angulosa en la frente, los pómulos y la barbilla. En los extremos laterales de la cara, la amplitud es menor a la de los puntos superiores e inferiores. Aquí, se debe intentar atenuar estas “puntas” con tonos claros en la frente y otro más oscuro —pero similar— en los pómulos.

Rostro triángulo invertido

Por último, el rostro triángulo invertido se caracteriza por poseer una frente más ancha que el mentón, que se destaca por ser estrecho y casi puntiagudo. Las mejillas también sobresalen.

Los trucos de maquillaje en esta ocasión pasarán por usar una base color natural y colocar sombras en la frente y debajo de los pómulos, para aportarle mayor equilibrio al rostro. En cuanto a los ojos, los tonos naturales o grises suelen ofrecer buenos resultados.

¿Cómo saber que forma de rostro tengo?

Para identificar cuál de estos tipos de rostros posees, sigue estos pasos:

  • Colócate frente a un espejo.
  • En una hoja, traza una línea vertical desde la barbilla hasta donde comienza la línea del cabello. 
  • Traza dos líneas horizontales: una de sien a sien en la parte superior y otra a la altura de los ojos.
  • Haz una tercera línea de oído a oído, pasando por los pómulos.
  • Por último, dibuja otra línea para medir la longitud de tu cara donde comienza la mandíbula.

Con este boceto, solo te queda unir las líneas por su contorno para luego evaluar la forma que ha quedado. A partir de allí, escoge tu mejor peinado y maquillaje para potenciar los resultados como nunca antes.