Maquillaje para sesión de fotografía

29 enero, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por Fernando Clementin
¿Has notado cómo el maquillaje realza los rasgos de las mujeres en las sesiones de fotografía? Te ofrecemos algunos consejos para obtener los mejores resultados y lucirte frente a la cámara.

Más allá de la naturalidad, la belleza y las poses que pueda adoptar una mujer en una sesión de fotografía, el maquillaje adquiere un rol central en este momento. El detalle de las imágenes puede dejar expuesto un mal trabajo con estos productos; es conveniente llegar bien preparada y saber qué opciones tenemos en estos casos.

Por supuesto que es difícil sugerir en un solo artículo un tipo de maquillaje que aplique para cualquier sesión de fotografía. Debemos tener en cuenta que todo depende de la clase de fotos que se vayan a hacer, la protagonista de la sesión, la iluminación, la vestimenta, el peinado y muchos otros factores.

No obstante, estableceremos algunos principios generales que suelen ser necesarios en la mayoría de las ocasiones. Si estás por hacerte un book de fotos, no te pierdas las siguientes recomendaciones.

Cómo maquillarse para una sesión de fotografía

Corregir imperfecciones, paso primordial

En primer lugar, debemos ocuparnos de tapar o matizar las ojeras, los granos, las rojeces y cualquier otro rasgo facial que resulte antiestético. Recuerda difuminar bien el corrector para que no se note en las tomas del rostro en detalle; los colores mate suelen ser muy efectivos para dar un efecto aterciopelado en las fotos.

Por otro lado, también es aconsejable que apliques crema hidratante y una buena prebase de maquillaje. También tienes la alternativa de sellar con polvo compacto. Con esta preparación, ya estarás lista para la fase más importante de este proceso.

Ilumina y colorea los puntos claves

Luego de aplicar la base, procede a colocar iluminador en ciertas zonas del rostro. En líneas generales, se suelen acentuar la frente, las aletas de la nariz, el mentón y la comisura de los labios.

Una vez hecho esto, ha llegado el momento del colorete, un protagonista en estas situaciones. En este sentido, es más sensato apelar a tonos suaves, ya que uno demasiado intenso podría sobresalir más de lo deseado en las tomas con mucha luz.

Nuevamente, y dado que tendrás que aplicar un poco más de lo habitual para que la cámara lo tome con facilidad, recuerda difuminar bien para dar un aspecto más natural.

Los ojos, imprescindibles

Tanto los labios como los ojos son los elementos en los que disponemos de una mayor gama de opciones. Como dijimos antes, hay muchos otros factores que van a determinar las alternativas más aconsejables.

Para ir a lo seguro, sin embargo, puedes optar por tonos nudes para la sombra de los ojos con un infalible eyeliner oscuro o marrón. Otra buena idea es aplicar algo de iluminador color blanco o champán en la parte interna para ampliar un poco los ojos.

En cuanto a las cejas, muchas optan por rellenarlas para que atraigan algo más de atención; sin embargo, esto no es necesario para muchas chicas. Esto dependerá de tus rasgos y de qué tanto deseas llevar el foco hacia esa región de tu rostro.

Maquillaje de labios

Con relación a los labios, los tonos intensos suelen quedar muy bien en combinación con el maquillaje claro del resto del rostro; en estos casos, tanto el contexto con mucha iluminación como uno más apagado harán juego con esta elección.

Si bien los tonos naturales también sientan bien casi siempre, presentan el problema de que pueden desaparecer ante ciertos efectos al editar las imágenes. De todos modos, puedes hacer la prueba según las circunstancias; ¡tú eliges!

Dos consejos extra para el maquillaje de labios: aplica hidratador luego de pintarlos y, para resaltar todavía más la boca, aplica iluminador en el arco de cupido y algo de sombra debajo del labio inferior, para amplificar un poco su volumen. Claro está, estas sugerencias no aplican para las personas con boca grande.

¡No te olvides de las pestañas! Recuerda que, en una creación artística como lo es una sesión de fotografía, los detalles adquieren una relevancia mucho mayor. Por lo tanto, lucirlas largas y arregladas dará otro nivel a tu mirada.

Otros consejos para una sesión de fotografía

Así como antes detallamos algunas cuestiones que conviene hacer, también vale la pena que remarquemos las que no son aconsejables. En este sentido, podemos destacar:

  • No te coloques protector solar: Con el flash de la cámara, este producto podría darle un tono demasiado blanco a tu rostro. Por supuesto, tampoco descuides tu salud; si te vas a exponer mucho tiempo a un sol fuerte, intenta colocártelo de todos modos, pero sin que afecte tu look.
Imagen: Youtube.
  • Las purpurinas se ven bien, pero no abuses de ellas: Nuevamente, con la iluminación —natural o artificial— y los efectos de la cámara, estos detalles se notarán mucho y sobrecargarán tu imagen de brillos innecesarios.
  • No uses iluminadores en exceso: Tampoco elijas los de colores demasiado claros; estos podrían tener el mismo efecto que el comentado con el bronceador.
  • Para las fotos en blanco y negro: No uses los colores rojos o negros, ya que se transforman en grises demasiado intensos.

Con toda esta información, tendrás más herramientas para optar por las alternativas adecuadas para una sesión de fotografía. Ya lo sabes, la creatividad da lugar a la experimentación… ¡no temas romper las reglas para probar cosas nuevas tampoco!