Los 5 pasos para desarrollar tu seguridad personal

Valeria Sabater · 29 enero, 2019
La seguridad personal es parte de nuestro desarrollo social y una dimensión esencial para sentirnos eficaces en todos nuestros contextos.

Bajo tu seguridad personal se inscribe la autoconfianza, la autoestima y la asertividad. Es esa coraza con la cual, mostrarnos al mundo con resolución y sin miedo para alcanzar objetivos y mejorar nuestras relaciones personales. Así, aunque haya quien vea esta dimensión casi como una virtud, en realidad estamos ante una competencia que todos podemos mejorar.

Pocas cosas son tan gratificantes como sentirnos seguros cuando hacemos o decimos algo. Los miedos se disipan y nos mostramos más competentes. No es solo una habilidad con la que demostrar al mundo aquello de lo que somos capaces, en realidad, estamos ante ese músculo indispensable del desarrollo personal con el que sentirnos mejor con nosotros mismos, con el que mejorar el autoconcepto.

Hay expertos en el tema que señalan que la seguridad personal es como una pieza que todos debemos añadir a nuestro desarrollo, sin embargo, más que una «pieza» podríamos definirlo como un estado mental. Así, nombres tan conocidos como el de Albert Bandura nos recuerdan que la confianza en uno mismo es clave para sentirnos eficaces en el día a día y por tanto, para experimentar bienestar.

¿Por qué no empezar hoy mismo a despertarla, a afinarla y hacerla nuestra? Ismael Cala, toda una referencia en el campo del desarrollo personal nos puede ayudar. Veamos más datos al respecto.

«Puedes sentirte muy seguro en el estanque en el que te encuentras, pero si nunca te aventuras fuera de él, nunca sabrás que existe el océano, el mar»

-C. JoyBell C-

mujer con seguridad personal

Los 5 pasos de la seguridad personal

Vivimos en un mundo cada vez más exigente. Son tantas las demandas, las presiones que recibimos de nuestro entorno que resulta difícil mantener el timón en medio de un océano tan cambiante. La seguridad personal es casi como esa brújula que nos guía en cada situación, en cada circunstancia. Es tener la certeza de que podemos confiar en nosotros mismos pase lo que pase.

1. No temas el fracaso ni el error

La inseguridad se alimenta de miedos, la seguridad personal sin embargo los tolera y aprende de ellos. Por tanto, para despertar, potenciar y fortalecer esta cualidad debes aprender a ser más tolerante con sus errores y también con tus fracasos.

  • Al fin y al cabo todas esas experiencias que calificamos como negativas no son siempre un paso hacia atrás. A menudo son ese movimiento que nos permite el poder tomar mayor impulso a la hora de hacer algo.
  • Si deseamos mejorar la confianza en nosotros mismos la primera clave es desvanecer todo pensamiento limitante.

2. El poder de la asertividad

La asertividad es ese recurso del desarrollo personal en el que todos deberíamos invertir tiempo y esfuerzo. Aprender a decir «no» sin culpa y «sí» sin miedo es clave para mejorar nuestras relaciones. Asimismo, ser hábiles a la hora de defender nuestros derechos, respetando los de los demás es un tipo de maestría de las habilidades sociales que nos abrirá puertas en todo momento.

3. Sal cada día un poco más de tu zona de confort

Mejor poco a poco, mejor día a día… La seguridad personal no es algo que podamos conseguir de hoy para mañana, porque lo que necesitamos, es entrenar por encima de todo la autoconfianza.

Esta dimensión la iremos fortaleciendo a medida que nos sintamos competentes en situaciones nuevas, en escenarios diferentes en los que ir consiguiendo pequeños éxitos. Por ejemplo, sería ideal que adquiriéramos mayor solvencia a la hora de hablar en público.

Se trataría en esencia, de ir adentrándonos en muchos de esos aspectos que de algún modo, siempre nos han hecho sentirnos inseguros.

pies en circulo para trabajar la seguridad personal

4. Tu identidad, tu imagen, tus valores ¡Siéntete orgulloso de cómo eres!

Hay personas que siguen teniendo la opinión de que la seguridad personal la da un traje. Que la otorga la apariencia y esa fachada vacía que a menudo, suele quedarse en nada.

La persona segura de sí misma es algo más que su apariencia: es su autoestima. Es alguien que se acepta por como es, que ha descubierto su estilo y su esencia y no teme mostrarse al mundo con positividad, tranquilidad y orgullo.

Todas estas dimensiones se integran en la autoaceptación. Trabajemos por tanto esta herramienta.

5. Lenguaje no verbal

Lo que muestras con tu cuerpo, con cada postura, movimientos e incluso con tus gestos, son un reflejo de tu estado mental y emocional. Así, algo que debemos entender es que aunque el lenguaje no verbal es una parte más que trabajar para lograr una auténtica seguridad personal, solo lo controlaremos cuando gestionemos bien nuestras emociones.

Este último paso lo alcanzaremos con eficacia cuando hayamos trabajado previamente nuestra confianza, nuestra identidad, valores, la asertividad y esa actitud firme y valiente que cada día, se atreve a sortear un poco más su zona de confort.

Cuando controles tus emociones tu cuerpo se sentirá más relajado, suelto, seguro y dispuesto para transmitir tu magia interior, tu encanto y competencias personales y profesionales.

Para concluir, si también tú deseas potenciar tu seguridad personal, no lo dudes, permite que Ismael Cala te guíe en este viaje de descubrimientos.