Las ventajas de utilizar la Inteligencia Emocional en el trabajo

Valeria Sabater · 29 enero, 2019
Aplicar la Inteligencia Emocional en el trabajo es ganar en capital humano, es poder lidiar mejor con el estrés, alzarnos como ese capital humano más empático, creativo y hábil para tomar buenas decisiones.

Aplicar la Inteligencia Emocional en el trabajo es ganar en capital humano. Estamos ante un mecanismo sensacional para invertir en nuestro éxito profesional y personal. De este modo, podremos sentirnos más competentes y hábiles en cualquier escenario. Pocas competencias nos dotan a su vez de tan valiosas (y prácticas) herramientas.

Cuando Daniel Goleman publicó su libro “Inteligencia Emocional” en los años 90 el mundo de las organizaciones y el trabajo experimentó un nuevo impulso. De pronto se tomó conciencia de algo esencial: más allá de nuestro coeficiente intelectual, más allá incluso de las habilidades profesionales de los trabajadores, sus estudios y experiencia estaba esa dimensión novedosa.

La Inteligencia Emocional se alzó como ese potencial con el que construir equipos de trabajo más eficientes y creativos. Se tuvo conciencia además de que este tipo de dimensión era clave para favorecer climas más productivos, empáticos y auténticos para optimizar las tareas en equipo así como el capital humano.

Acercarnos a esta herramienta de vida con cursos como el que no facilita Ismael Cala es avanzar en nuestra carrera. Es poder entrenarnos en esas capacidades con las que sentirnos más seguros para alcanzar nuevos y mejores objetivos.

“La inteligencia emocional es la capacidad de sentir, comprender y aplicar de manera efectiva el poder y la perspicacia de las emociones como fuente de energía humana, información, conexión e influencia”.

– Robert K. Cooper. Doctor en Filosofía-

Utilizar la inteligencia Emocional en el trabajo dará un impulso a tu vida

Los psicólogos Peter Salovey y John D. Mayer, dos de los máximos expertos en el campo de la Inteligencia Emocional aplicada al trabajo, definen esta dimensión como la capacidad de reconocer y comprender las emociones en uno mismo y en los demás. Aún más, dicha competencia es esencial en todo entorno laboral por una serie de razones muy concretas que pasamos seguidamente a detallar.

mecanismos simbolizando cómo aplicar la inteligencia emocional en el trabajo

Mayor motivación para alcanzar objetivos

Travis Bradberry, autor del libro Inteligencia emocional 2.0  nos señala que todos los que se han formado en una o varias carreras y tienen como meta escalar posiciones en un buen trabajo, deben tener claro un aspecto. Solo quienes sean hábiles en esta competencia alcanzarán el éxito.

  • Aplicar la Inteligencia Emocional en el trabajo implica saber autorregularse a uno mismo para orientar esfuerzos, energías y motivación ante un objetivo concreto.
  • Una mayor confianza en las propias capacidades no solo revierte en la propia persona, sino que esta cualidad se contagia. Es decir, podemos “impregnar” a los demás de esa misma energía positiva, confiada y orientada al logro.

Bienestar mental para manejar el estrés

Nuestro ritmo de vida actual, la presión en los entornos de trabajo, los compañeros, los objetivos que conseguir… Todas y muchas más dimensiones son esos desencadenantes cotidianos que dan forma a nuestro peor enemigo: el estrés.

  • Un aspecto que vamos a conseguir con nuestro curso con Ismael Cala es a lidiar mucho mejor frente a estos estados tan negativos. La Inteligencia Emocional nos permite detectar necesidades para generar respuestas que nos beneficien.
  • Trabajaremos la ansiedad, la preocupación, las relaciones personales y los miedos para apagar su influencia y gestionar esas emociones en nuestro beneficio. Invertir en Inteligencia Emocional es ganar en salud mental.

Desarrollar el liderazgo

Aplicar la Inteligencia Emocional en el trabajo nos facilitará algo sensacional. Habilitarnos en esta competencia es como promover un amanecer en cuanto a asertividad, capacidad de gestión, intuición, confianza interpersonal, creatividad, manejo de problemas y resolución de los mismos…

Todo ello crea impacto. Todas estas dimensiones inspiran confianza en los demás, así como una elevada motivación. Es comprensible por tanto que todas las personas hábiles en Inteligencia Emocional vayan subiendo posiciones poco a poco para desarrollar un auténtico liderazgo…

Espacios de trabajo más creativos

La inteligencia Emocional es la promotora de la creatividad. Nos hace más receptivos, nos ayuda a gestionar el estrés para despertar la mente, entrenando los procesos cognitivos, encendiendo la flexibilidad así como la intuición.

Invertir en personas emocionalmente competentes en una empresa es ganar en innovación. Es beneficiarse de sus ideas, de su empatía, de su capacidad para el diálogo, para traer nuevas ideas a la organización y posicionar así a la empresa en mercados más avanzados.

persona que oprime cara sonriente simbolizando cómo aplicar la inteligencia emocional en el trabajo

Para concluir, en esta sociedad cada vez más compleja y demandante, no vale ya contar con un currículum excepcional y brillante. Empresas como Google por ejemplo valoran otras valías, esas con las que nutrir a la organización de un nuevo brío, ahí donde saber crear equipos, ahí donde saber intuir necesidades, poder innovar y aportar capital humano y emocional a la organización.

Con el curso de Ismael Cala desarrollarás estas competencias para crear impacto, para llegar a ser la persona que siempre habías soñado.