La improvisación en la guitarra flamenca

29 enero, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por Fernando Clementin
¿Eres de los que se sientan horas y horas a tocar la guitarra sin seguir una estructura determinada? ¿O perteneces al grupo de los más estructurados a la hora de ejercitar? A continuación, desandamos los detalles de la improvisación.

Cuando ya contamos con los recursos básicos para tocar la guitarra, el paso siguiente es largarnos a improvisar. No obstante, esto no suele ser tan fácil como parece, y hasta termina siendo una especie de frustración para varios. Amós Lora tendrá mucho para contarnos sobre su experiencia con la improvisación en la guitarra flamenca.

Antes de comenzar, debes saber es que improvisar no es algo que funcione a la perfección desde el primer día; probablemente requieras de muchas pruebas para obtener los resultados que pretendes. A continuación, te contamos todo sobre este desafiante trabajo de ejercitación.

La improvisación en la guitarra flamenca: qué es

Si nos basamos en la definición estricta, como la que podemos hallar en el diccionario de la Real Academia Española, improvisar es ejecutar una acción sin estudio ni preparación previa. En otras palabras, sería coger la guitarra y tocar lo primero que se nos venga a la mente.

Ahora bien, ¿qué tan factible es esto dentro del flamenco como género? ¿Es la improvisación en la guitarra flamenca un recurso al que los artistas puedan aferrarse? Son muchas las cuestiones que analizar y discutir al respecto.

Si bien es cierto que el flamenco está compuesto por una sucesión determinada de ritmos y melodías específicas, estos pueden sufrir modificaciones. Según su estado, la inspiración del momento o el simple y mero deseo de innovar, el músico puede ‘desviarse’ y dejar salir su creatividad.

Incluso hay quienes sostienen que, al tocar, los guitarristas flamencos suelen improvisar más de lo que se cree. Se debe a que el enlace entre las partes ‘planificadas’ de cada pieza difícilmente salga igual en dos oportunidades; ahí es cuando se requiere la mano del artista para llegar a la creación musical que persigue.

Improvisar implica ciertos conocimientos técnicos, para así ampliar el repertorio de nociones de un artista.
Imagen: laguiago.com

Improvisar desde la teoría aprendida

Los grandes maestros aconsejan apoyarse en conocimientos teóricos amplios y sólidos para luego sí, dejar aflorar la creatividad personal. Un camino similar ha recorrido el propio Amós Lora, quien supo llevar en simultáneo la formación junto a grandes maestros y la creación de sus propias obras, incluso desde niño.

Desde los ritmos y compases básicos que se aprenden en el comienzo, cada individuo puede generar luego sus propias versiones, siempre a partir de la improvisación. Estos cambios tienen que ver con el uso de distintas técnicas para tocar, la adición o remoción de notas, la modificación del tempo, entre otros.

Con esta práctica, el músico se vuelve capaz de crear melodías ‘desde la nada’, aunque detrás haya un vasto conocimiento que le permite saber qué hace y por qué lo hace. Para muchos, este es el elemento principal a la hora de componer.

Debes tener cuidado de no caer en la trampa de la repetición. Al improvisar, puede que descubramos un sonido que nos guste y queramos aprovecharlo al máximo, de todas las maneras posibles. Si bien esto es bueno para ampliar el repertorio, recuerda que la premisa es explorar territorios nuevos.

La improvisación como método para mejorar

Sentarnos a practicar guitarra no necesariamente implica llevar las partituras o pulir una técnica específica. Una tarde cualquiera, cuando te sientas motivado, puedes probar cosas nuevas; experimenta, comprueba cómo te salen esas notas a las que nunca te les has animado.

Además de representar un excelente método de expresión para cualquier tipo de sentimiento, improvisar es una forma más de ejercitar lo que sabemos.

Como Amós sostiene en sus clases, si uno tiene talento, no servirá de nada sin el trabajo añadido. Se trata de hacer lo que ya sabemos, pero de otra manera, desde otra perspectiva.

El ritmo en la guitarra flamenca, así como en otros géneros, es un elemento indispensable.

Consejos para improvisar

  • Copia técnicas y composiciones de tus referentes e improvísalas: Esto no te hará original, pero sí que vas a mejorar como guitarrista.
  • Oye otros instrumentos e intenta seguirlos: Escucha atentamente los enlaces entre notas y acordes y extrapólalos a la guitarra.
  • Deconstrúyete: Haz de cuenta que tienes prohibido hacer lo que haces siempre. Cambia las notas, el tiempo, invierte los acordes, ¡sé libre y experimenta!
  • Grábate: Puedes dar por hecho que difícilmente recuerdes lo que hayas tocado tras una sesión de improvisación. Si te grabas, puedes volver a repasar tus errores, lo que te ha salido bien y, por qué no, dejar registrada una nueva creación maestra.

Si deseas conocer nuevas ideas para la improvisación en la guitarra flamenca, no puedes perderte el curso de Amós Lora. Además de recibir consejos y aprender técnicas diferentes, podrás tener el privilegio de conocer detalles como la afinación que usó en su último disco, que él mismo creó. ¡No dejes pasar esta oportunidad única!