La herramienta más poderosa: la conquista de la voluntad

Paco Magar · 6 junio, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por Bernardo Peña el 27 mayo, 2019
Stephen King afirma que el talento no es nada sin el trabajo duro. Por ende, la inteligencia por sí sola no puede ser la llave del éxito, ha de estar acompañada por la fuerza de voluntad. 

El ser humano es capaz de alcanzar grandes logros en casi todo lo que se proponga, tanto en el ámbito personal como en el social. Ahora bien, para ello debe aprender a utilizar y trabajar las habilidades y herramientas de las que dispone, una de ellas viene a ser la fuerza de voluntad.

A menudo, se suele pensar que la inteligencia es la única herramienta capaz de llevar al logro de objetivos y al éxito. Sin embargo, la voluntad también es fundamental e, incluso, hasta más valiosa que la inteligencia en ocasiones. ¿Por qué? porque sin ella no sería posible seguir adelante a pesar de las dificultades que puedan surgir en el camino.

Cuando una persona se traza una meta sabe que debe llevar a cabo una serie de acciones en el tiempo para obtener un determinado beneficio. Asimismo, sabe que no todo podrá presentarse tal y como lo ha previsto y que, si bien puede gestionar los problemas valiéndose principalmente de la inteligencia, sin voluntad, podría caer en el autosabotaje.

Por ello, las personas se preocupan por trabajar en la fuerza de voluntad para alcanzar el éxito que desean en sus vidas. Además, consideran que se trata de una herramienta valiosa para conseguir la autosuperación y reforzar otras capacidades, como la resiliencia, por ejemplo.

La fuerza de voluntad requiere esfuerzo diario.

Trabajando activamente en fortalecer la voluntad, las personas pueden gestionar mejor los inconvenientes, las emociones y pensamientos y superarse a sí mismas, además de alcanzar sus objetivos.

¿Qué es la voluntad?

Sobre la voluntad hay algunos aspectos que es conveniente definir bien:

  • La voluntad se manifiesta como un acto intencional para lograr una meta. La acción para conseguir algo implica ante todo, saber lo que uno quiere y hacia dónde ir. Supone aplicar el pensamiento lógico, tener objetivos claros, bien definidos, pero no se limita a esto.
  • Va de la mano con la determinación y, a menudo, una es el reflejo de la otra. Para poder llegar al final de un camino, hay que estar determinado a recorrerlo. Pero será la voluntad de llegar al final lo que permitirá seguir avanzando, a pesar de las curvas e irregularidades. Entonces, la voluntad implica movimiento.
  • La voluntad es la fuerza interior que impulsa a persistir, a levantarse después de cada caída, a no quedarse en el fracaso y a seguir haciendo vida, porque existen muchas más posibilidades que limitaciones. Es lo que hace que una persona decida seguir adelante después de haber fallado, como el estudiante que se presenta a un examen de recuperación.

¿Cómo se conquista?

La voluntad es algo que debe trabajarse día a día. No es un don inmutable ni tampoco perfecto, pero sí es perfectible y sumamente valioso siempre que se mantenga activo. Evidentemente, trabajarla requiere de cierto esfuerzo y también, mucho empeño.

Algunos días la labor puede fluir con mayor facilidad que otros, pero lo más importante es no abandonar. ¡El esfuerzo y la constancia siempre brindan sus frutos!

Para conquistar la fuerza de voluntad es necesario realizar un esfuerzo diario y aprender a valorarlo tanto como los tan deseados resultados.

Algunas sugerencias

  • La meditación es una herramienta que ayuda a trabajar en la fuerza de voluntad. Concentrarse en uno mismo, lejos de las distracciones durante al menos 10 minutos cada día, beneficia el encuentro la esencia interior. En esos momentos es una estrategia muy útil pensar que es posible alcanzar la meta, que se tienen las condiciones para ello.
  • Generar pequeños hábitos. Los hábitos son conductas repetidas en los que una persona ha logrado imponer su voluntad y vencer. El hábito de ir al gimnasio o de salir a correr es, para quienes no son amantes del deporte, una manifestación de la voluntad. Con pequeños hábitos la voluntad se fortalece, pues la persona va logrando sus propósitos.
  • Es necesario vencer la tendencia a obedecer al ‘ya’ y al ‘ahora’. Para conquistar la voluntad es una condición imprescindible negarse o resistirse a los estímulos y las tentaciones inmediatas. Estas inclinaciones distraen del objetivo principal y vencen a la voluntad.

Trabajar la voluntad, libera

La fuerza de voluntad mantiene los pies en el camino a la meta.

No es una tarea fácil, pero es fundamental. ¿El sillón  atrae más que el gimnasio pues el cansancio agobia?  No importa, es preciso resistir a esta resistencia. La voluntad ayudará a mantener los pies encaminados hacia la meta.

  • Hay que tener en cuenta que la voluntad también se nutre de la creatividad, con lo cual, hay que aprender a potenciarla de diversas formas. (según el objetivo trazado).
  • Aunque la recompensa por realizar el esfuerzo sea una gran motivación, es importante aprender a apreciar los pequeños frutos del esfuerzo diario. De esta manera, será más fácil apreciar todos los beneficios que supone el hecho de mantenerse activos, trabajando por crecer.

Trabajar en la fuerza de voluntad es liberador pues hace que la persona sienta que tiene un propósito, un motivo para vivir. Si la voluntad es firme, no habrá nada que desvíe de la meta, del camino. Y, como consecuencia de todo el esfuerzo, el éxito será la recompensa.