Descubre la importancia de sentirse realizado

5 septiembre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Ana Couñago
Sentirse realizado es fundamental para vivir en plenitud. De hecho, es un aspecto básico para lograr el desarrollo personal.

Todo ser humano debe sentirse realizado para ser plenamente feliz. Es importante dedicar el tiempo a hacer algo útil y productivo, de manera que esforzarse y trabajar en el día a día sea gratificante para uno mismo.

Esta es una cuestión que está muy relacionada con los objetivos vitales. No hay que olvidar que, una vez que se logran las propias aspiraciones y propósitos, se experimenta una gran satisfacción personal.

La realización personal no está en ser el mejor, sino en disfrutar plenamente de lo que haces.

– Walter Riso –

La importancia de sentirse realizado

Mujer feliz por sentirse realizada

El bienestar personal y la calidad de vida están estrechamente vinculados al hecho de sentirse realizados. En este sentido, hay que tener en cuenta que la autorrealización tiene un significado diferente para cada persona.

Es así porque cada uno se halla motivado por diversas pautas de necesidades. Se trata de una cuestión que depende de diferentes aspectos, entre ellos, los siguientes:

  • Las características personales.
  • Las relaciones sociales.
  • La forma de entender el mundo.
  • Las experiencias personales.
  • El nivel cultural y social.
  • Las creencias.
  • El entorno cercano.

Estas diferentes circunstancias hacen que también existan distintas maneras de sentirse realizado, algunas de ellas serían las siguientes:

  • Aprendiendo y formándose continuamente.
  • Desarrollándose profesionalmente.
  • Viajando, conociendo y descubriendo experiencias nuevas.
  • Mejorando los valores éticos y morales.
  • Llevando una vida tranquila.
  • Logrando tener un buen nivel de vida.
  • Mejorando la capacidad física y deportiva.
  • Cubriendo las necesidades de afecto y cariño.

Pero, para conseguir llegar a cualquiera de estas situaciones, antes es necesario llevar a cabo una serie de actividades relevantes y productivas. Esto es esencial para el desarrollo personal, ya que el ser humano requiere permanecer en un cierto estado de actividad para sentirse bien.

Las personas que no hacen nada de provecho con sus vidas tienden a experimentar tristeza, frustración, ansiedad o depresión. Por ello, es común que dichas personas sin obligaciones ni objetivos caigan en el consumo de drogas, en la ludopatía o la realización de otras acciones perjudiciales que proporcionen una satisfacción y bienestar inmediato.

La felicidad es algo más bien fugaz, sentirse realizado es quizás un sentimiento más duradero.

– Jawaharlal Nehru –

La pirámide de Maslow y la autorrealización

Pirámide de Maslow

En el siglo XX, el psicólogo Abraham Maslow expuso la idea de que las necesidades del ser humano se encuentran jerarquizadas en cinco niveles:

  • Fisiología.
  • Seguridad.
  • Estima.
  • Reconocimiento.
  • Autorrealización.

Por tanto, se requiere satisfacer primero las necesidades de orden inferior para llegar a las superiores. Así, las personas siempre están buscando más, ya que cuando se satisface uno de los niveles de modo suficiente, este ya no resulta motivador. El nivel más bajo de la pirámide está relacionado con el hecho de cubrir las necesidades fisiológicas básicas y de supervivencia:

  • Alimentarse.
  • Beber.
  • Dormir.
  • Abrigarse.

Una vez esto se ha conseguido satisfacer las necesidades del anterior nivel, se busca la seguridad y la estabilidad en relación con aspectos como los siguientes:

  • El empleo.
  • La salud.
  • El hogar.
  • La familia.

En el tercer nivel se encuentran la necesidad de estima y afiliación. Es decir, se pretende interaccionar de forma positiva con otras personas experimentando:

  • Afecto.
  • Cariño.
  • Amor.
  • Amistad.

En un plano superior, cuando se establecen relaciones sociales sanas, aparece el afán por obtener reconocimiento por parte de los demás. De modo que se busca lo siguiente:

  • Influencia.
  • Éxito.
  • Poder.
  • Estatus.
  • Respeto.
  • Confianza.

Por último, se llega a la necesidad de autorrealización. Este aspecto se relaciona con el crecimiento individual en diferentes ámbitos: personal, académico y profesional.

Así, cuando uno madura, los objetivos vitales van cambiando hasta llegar sentirse plenamente realizado y se logra desarrollar al máximo las propias cualidades, capacidades y habilidades.

La autorrealización es crecimiento intrínseco de lo que ya está dentro del organismo o, para ser más precisos, de lo que el organismo es él mismo.

– Abraham Maslow –

  • Collado, E. D. y Vindel, A. (2014). Desarrollo personal y bienestar. Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés. España.
  • Maslow, A. H. (1991). Motivación y personalidad. Ediciones Díaz de Santos.