Ergonomía y prevención de lesiones en guitarristas

16 agosto, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el profesor de guitarra Miguel Martínez
Tocar la guitarra puede ser una actividad muy satisfactoria, pero hay que cuidar ciertos aspectos para que nuestra afición no se convierta en un sufrimiento.

En un artículo anterior os comentábamos cuáles eran las lesiones más frecuentes en los guitarristas, pero no cabe duda que lo ideal es no lesionarse. Por ello, en esta ocasión os indicaremos las pautas que debéis seguir para la prevención de lesiones.

En los últimos años, cada vez más profesionales de la salud dedican sus esfuerzos a ayudar a los músicos con estos problemas. Fruto de sus estudios sabemos que la ergonomía (utilizar la postura correcta para tocar) es clave para prevenir lesiones en los guitarristas y músicos en general.

El punto de partida para la prevención de lesiones: la relajación

Hombre tocando la guitarra

Todas las pautas que os vamos a indicar y todas las decisiones que toméis por vuestra cuenta deben tener como punto de partida la relajación. Evidentemente, no se puede tocar ningún instrumento estando totalmente relajados, pero siempre debemos buscar el mayor grado de relajación posible.

Lo contrario a la relajación es la tensión, necesitamos cierta tensión para tocar, pero debemos evitar el exceso. Cuando tocamos con exceso de tensión vienen las molestias y, si continuamos sin corregirlo, vendrán las lesiones.

Debemos utilizar las molestias como un indicador de que algo estamos haciendo mal. En ese momento hay que parar, analizar y corregir. Sin embargo, no hay que confundir estas molestias con las propias del cansancio por realizar un ejercicio continuado.

Postura del cuerpo en la prevención de lesiones

Vamos a empezar hablando de cómo nos sentamos. Es cierto que también podemos tocar de pie, pero vamos a centrarnos en la posición sentados, puesto que es más compleja y pasamos mucho más tiempo tocando así.

Lo primero que debemos hacer es elegir el asiento adecuado. Lo ideal es una silla sin brazos o un taburete con un acolchado ligero. Debe ser un asiento firme y estable, evitando sofás, camas o similares. Nos sentaremos al borde de la silla con la espalda recta, pero sin rigidez, ya sabéis, buscando cierta relajación. El asiento debe estar más o menos a la altura de nuestra rodilla estando de pie.

Posición de la guitarra

Este es uno de los aspectos más controvertidos, además, depende del tipo de guitarra que toquemos. Por ello, aunque los principios básicos sean los mismos, os hablaremos un poco de cada una.

Guitarra clásica

Los guitarristas clásicos, probablemente, sean los que más han debatido sobre este tema. Han inventado diferentes ‘artefactos’ para tocar más cómodamente, desde el Tripodisón de Dionisio Aguado (S. XIX) hasta las diferentes ayudas ergonómicas del siglo XX, pasando por el tradicional alzapie, apoyapié o pedal.

Todos persiguen lo mismo, que la guitarra esté en posición diagonal al cuerpo y que las manos estén libres para tocar. La postura más generalizada, por tanto, es o bien con la pierna izquierda levantada, o utilizando ayudas tipo Ergoplay.

Guitarra flamenca

Es similar a la clásica, la diferencia es que, en vez de levantar la pierna izquierda, levantan la derecha. Al igual que los clásicos, buscan que la cabeza de la guitarra esté más elevada, mas o menos a la altura de los ojos del guitarrista.

Sin embargo, los guitarristas flamencos no se suelen valer de ningún tipo de ayuda ergonómica, normalmente apoyan el pie en los travesaños del asiento o cruzan la pierna.

En la guitarra acústica, generalmente, se utiliza la misma postura que para la flamenca.

Guitarrista con buena postura para evitar lesiones

Guitarra eléctrica

A diferencia de las anteriores, en las que casi siempre se toca sentado, con las eléctricas tenemos la opción de tocar de pie. Pero es tocando sentados donde surgen las dificultades. En este sentido, el elevado peso del cuerpo, que suele ser macizo, impide adoptar una posición similar a la de la guitarra clásica. Por ello, la mayoría de guitarristas eléctricos opta por una posición similar a la flamenca.

Pero tampoco es la mejor solución puesto que el volumen del cuerpo de las guitarras eléctricas es muy inferior e impide utilizar esta postura con comodidad. Por todo ello, la mejor opción es utilizar la correa de sujeción como hacemos cuando tocamos de pie, situando la guitarra entre nuestras piernas.

Posición de los brazos en la prevención de lesiones

  • Brazo derecho: bebe reposar sobre el cuerpo de la guitarra buscando la mayor relajación posible. Hay que evitar toda tensión innecesaria en el brazo y el hombro.
  • Brazo izquierdo: la posición ideal es con el codo bajo pero sin pegarlo al cuerpo. Una forma de conseguir una buena colocación es agarrarnos al mástil, por ejemplo, haciendo pinza entre el pulgar y el dedo medio (corazón) y relajar el brazo totalmente, de forma que el codo ‘caiga’ a su posición natural.
Posición de los brazos para evitar lesiones

En resumen

En todos los casos el propósito es mantener la columna vertebral recta (vertical) para la prevención de lesiones en los músculos de la espalda. Las piernas deben formar ángulos rectos o una ligeramente elevada en el caso de utilizar apoyapié. Los brazos deben estar lo más relajados posible evitando tensiones innecesarias.

Si después de un rato tocando sentimos molestias o alguna parte del cuerpo nos duele o se entume es que algo estamos haciendo mal. En tal caso hay que parar y revisar nuestra postura. Cuando vayáis consiguiendo una mejor postura y toquéis más de una hora seguida recordad que hay que hacer descansos, el cansancio suele acarrear malas posturas.

Y recordad, tocar la guitarra es un ejercicio físico, nos tenemos que acostumbrar a calentar con ejercicios o piezas fáciles y al final de la sesión estirar. Las lesiones también se evitan comiendo sano, estando hidratados y manteniendo el cuerpo en forma. Practicar deportes como natación, bicicleta, caminar o correr nos ayudará a tonificar nuestros músculos y aumentar nuestra resistencia física.

  • Martín López, T. (2015). Como tocar sin dolor. Tu cuerpo tu primer instrumento. Valencia: Piles.
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