¿Cuál es el origen de la natación?

Paco Magar · 25 febrero, 2019
¿Dónde se remonta el origen de la natación? Si quieres saber todo sobre este deporte, te interesará saber de qué manera ha estado ligado al paso de la historia.

Como sabemos, se trata de un deporte muy completo y beneficioso. El origen de la natación se remonta a épocas ancestrales; el hecho de practicar este deporte era signo de distinción, pero también era un método de supervivencia y una excelente terapia.

El origen de la natación

Desde que los homínidos se transformaron en bípedos y comenzaron a dominar la superficie terrestre se puede rastrear el origen de la natación. Su historia está vinculada a la de la adaptación humana y el dominio del agua.

De hecho, ya la educación egipcia incorporaba la práctica de la natación y analizaba los beneficios terapéuticos del agua. Algunos jeroglíficos del año 2500 antes de Cristo dan testimonio de ello.

Posteriormente, también sabemos que los equipos de nadadores fenicios eran los encargados de rescatar pasajeros y mercancía en caso de naufragios. También debían facilitar la entrada de barcos a los puertos a través de los accesos portuarios, que tenían que mantenerse libres de obstáculos.

Del mismo modo, las piscinas artificiales construidas por etruscos, griegos, egipcios y romanos revelan el significado del agua para estas civilizaciones. Las enfermedades que azotaron a distintos pueblos durante la Edad Media acercaron a las personas del agua; los enfermos eran llevados a los ríos, lagos y mares con la intención de curarlos.

También los entrenamientos militares griegos y romanos incluían ejercicios relacionados con nadar. Ello, además, era símbolo de distinción social; y dicha instrucción castrense aún se mantiene.

Pero en el siglo XIX esta realidad cambió: la natación pasó a ser una actividad física de gran importancia. Además, quedó instaurado como un método de supervivencia y una terapia por excelencia. También tenemos constancia de que muchas de las tropas que combatieron durante la Segunda Guerra Mundial, en el siglo XX, recibieron enseñanzas sobre natación.

Los orígenes de la natación.

Las competiciones

Como deporte de competición, los primeros registros datan del año 38 antes de Cristo, y fueron los japoneses quienes se iniciaron en esta actividad.

En Gran Bretaña, la natación se instituyó como deporte de competición con la fundación de la National Swimming Society en 1837. A finales del siglo XIX las competencias llegaron a Nueva Zelanda, Australia y otros países europeos que crearon sus federaciones nacionales.

En Estados Unidos, desde 1870 los clubes de aficionados celebran competiciones. Los primeros juegos modernos de Atenas se estrenaron en 1896, y la natación formó parte de ellos; curiosamente, en los Juegos Olímpicos antiguos no tuvo presencia.

La Federación Internacional de Natación (FINA) nació en 1908 en Londres. Agrupó en sus inicios a ocho federaciones nacionales: Alemania, Finlandia, Hungría, Bélgica, Dinamarca, Suecia, Reino Unido y Francia.

Este organismo dicta las normas de la natación de competición en las modalidades de waterpolo, saltos, sincronizada y en aguas abiertas. También organiza eventos periódicamente.

El estreno de las mujeres

Las mujeres tuvieron que esperar cuatro años más para aparecer por primera vez: en 1912 pudieron participar por primera vez en unos Juegos Olímpicos. La natación sincronizada llegó a este tipo de competiciones en 1984 en las Olimpiadas de los Ángeles.

Los primeros campeonatos mundiales de natación fueron organizados por la FINA en 1973 en Yugoslavia. Participaron 686 nadadores de 47 federaciones nacionales que podían clasificarse para los Juegos Olímpicos. Inicialmente se celebraron cada cuatro años, hoy son bianuales.

Chica dispuesta a lanzarse a la piscina.

Una competición centrada en el tiempo

De ser un deporte de velocidad, la natación pasó a ser una actividad centrada en el tiempo. El objetivo de batir récords es el anhelo de cada competidor. No obstante, este deporte también se centra en la distancia y la resistencia de los nadadores.

Las diferencias entre hombres y mujeres cada día se reducen, al igual que la edad a la que se puede competir.

Los jueces y la piscina

La temperatura de una piscina olímpica debe ser superior a los 24 grados centígrados. Esta instalación debe medir 50 metros de largo por 21 de ancho; la profundidad es de 1,80 metros y cuenta con ocho carriles de 2,5 metros, más uno a ambos lados de 0.5 metros cada uno. En los centrales se ubican los nadadores más rápidos.

En una competición hay un juez árbitro, un juez de salida, uno de vuelta, de nadadores y el de llegada. Los tres primeros pueden descalificar a los competidores; el último sentencia la posición de cada competidor en la final.

Desde una plataforma saltan los nadadores de mariposa, braza y estilo libre; desde el agua comienzan los de la prueba de espalda. Un disparo anuncia el inicio de la carrera tras la orden de preparados.

La competición de aguas abiertas es una disciplina olímpica desde 2008, se realiza en distancias de 5, 10 y 25 kilómetros

Ahora que conoces el origen de la natación y sus características, lo mejor es decidirse a practicarla. Recuerda que es un deporte que beneficia a todas las partes del cuerpo.