Consejos para ser maquillador profesional

29 enero, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por Fernando Clementin
¿Qué te parece la idea de dedicar tu formación y tus días de trabajo futuros al maquillaje y la belleza en general? Te ofrecemos algunas sugerencias para comenzar a desandar este desafiante camino.

¿Te apasiona el maquillaje? ¡A quién no! Si estás constantemente buscando ideas y tratando de profundizar tus conocimientos en este ámbito, tal vez deberías pensar en profesionalizarte. Sigue leyendo este artículo para encontrar tips e información acerca de este maravilloso mundo de la belleza; ¡conviértete en un maquillador profesional!

Las redes sociales se han convertido en una plataforma de diversión. Nos tienen a casi todos hipnotizados, buscando por horas entretenimientos de cualquier tipo. Más allá de esto, también pueden usarse como una herramienta de trabajo y de aprendizaje.

A estas alturas, si algo no está en internet es porque “no existe”. Cualquier cosa que busquemos está al alcance de una búsqueda en Google. Es por esa razón que hoy en día es tan fácil aprender de lo que más nos gusta y especializarnos, aunque no sea para dedicarnos completamente y vivir de ello.

Si solo estás buscando ideas de maquillaje para seguir aprendiendo porque es tu pasión, o también si quieres dar un paso más y sueñas con ser un maquillador profesional, este artículo te será de utilidad.

El camino a maquillador profesional: cómo empezar

Como mencionamos previamente, tanto si pretendes pulir detalles que consideras que te hace falta saber como si conoces lo básico y quieres aprender más, lo primero es investigar y recolectar información por tu cuenta. 

No nos cansaremos de repetirlo: internet es una herramienta fenomenal para ayudarte en el tema que sea. Puedes encontrar numerosas fuentes de información útil y concisa para entender cualquier duda que se te presente.

Con tan solo un poco de constancia y una buena administración de tu tiempo, puedes mejorar muchísimo. Solo depende de ti saber administrar todo con inteligencia y sacarle el máximo rédito.

“La práctica hace al maestro”

Una vez que hayas aprendido cosas nuevas, no debes quedarte con eso. Practica todo lo que puedas. La teoría es importante y no hay que pasarla por alto, pero no es casi nada si no la pones en práctica. Esta es la mejor forma de aprender, mucho más efectiva que pasarte horas mirando tutoriales y leyendo acerca de maquillaje profesional incansablemente.

Las alternativas son muchas: puedes probar técnicas, colores y productos en tu propio rostro para saber qué es lo que más te gusta en ti misma, o bien practicar con otras personas. Es un buen momento para pasar el rato con amigas o familia y a la vez sacar provecho de la situación.

Imagen: Botiga.

Recurre a fuentes especializadas

Otro consejo útil, aunque suena contradictorio, es dejar un buen rato el móvil y concentrarse en revistas o libros especializados en el tema. Puedes usarlo como un gran pasatiempo si pretendes descansar la vista y alejarte de las redes; al fin y al cabo, estas plataformas siguen siendo un arma de doble filo cuando intentamos concentrarnos y aprender.

Por ejemplo, tan solo con observar fotos que te gusten de los trabajos de un maquillador profesional famoso ya estarás incorporando ideas a tu repertorio; de esta manera, te será mucho más sencillo a la hora de crear nuevos estilos.

Ve forjando tu identidad

Hablando justamente de estilos, cuando creas que ya has dominado por lo menos lo básico, o incluso si ya consideras que sabes lo suficiente, es importante que te empeñes en ir encontrando tu estilo; a la larga, esto se convertirá en tu marca propia como profesional.

Si bien es recomendable saber hacer de todo y moverse entre varias tendencias, es muy positivo tener en claro desde un primer momento qué cosas te gustan y cuáles prefieres evitar. Además, acabará siendo una manera de cuidar tu reputación, ya que te asegura que estarás capacitado y entusiasmado en cada trabajo que realices.

Por otra parte, definir cuestiones como esta permite optimizar el tiempo al momento de probar cosas nuevas y cuando toca ir de compras. Hay que ser realistas: ese set de sombras que está guardado en el cajón desde hace meses tal vez no fue la mejor inversión.

Entonces, por ese mismo motivo, delimitar tu estilo te ayudará en estos aspectos y te facilitará mucho las cosas en el camino a convertirte en maquillador profesional.

Pasos finales

Tal vez ya hayas pasado todas estas etapas introductorias y tengas bien definida la meta de ser maquillador profesional. Es decir, pretendes que esta actividad se convierta en tu trabajo y vivir de ello. ¡Excelente idea!

Imagen: Instagram Lewis Amarante.

Esta profesión tiene muchísimas ventajas. En primer lugar, se trata de una forma de expresión; más allá del pedido del cliente, el maquillador profesional saca su lado más artístico a flote de manera permanente. Asimismo, es una actividad muy solicitada, por lo que es posible ganar muy bien si te dedicas a ella.

Si ya te has decidido, o simplemente si estás buscando profundizar tus conocimientos con alguien que te sirva de guía, te invitamos a echarle un vistazo al curso en línea de maquillaje dictado por Lewis Amarante.

En estas clases, aprenderás todos los secretos que todavía te quedan por conocer de la mano de un maquillador profesional de primer nivel en la industria de la belleza mundial. Con sus enseñanzas y tu dedicación, podrás alcanzar tus objetivos sin duda alguna.