¿Cómo transformarte del trabajo a la fiesta?

29 enero, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por Fernando Clementin
¿Cuál es el mejor maquillaje para los diferentes momentos del día? Las circunstancias tienen una gran influencia sobre las elecciones del maquillador y la protagonista.

No solamente son los rasgos de una persona los que definirán el tipo de maquillaje apropiado para ella. Las circunstancias tienen mucho peso en esta elección. Lewis Amarante nos instruye acerca de las diferencias entre un maquillaje para ir al trabajo y el que podemos lucir en una fiesta u otro evento social.

Indudablemente, estas dos ocasiones difieren en muchos sentidos. Uno de ellos es el tiempo de preparación; mientras que para una fiesta una mujer puede estar pensando su atuendo con varios días de anticipación, la inmediatez de la ajetreada vida laboral requiere decisiones más espontáneas.

Por otra parte, la indumentaria es muy diferente en cada ocasión. Esto, lógicamente, influye sobremanera en el tipo de maquillaje a aplicar.

Ya sea como profesional o bien como buena amante de los cosméticos, las enseñanzas de Lewis Amarante en esta lección te servirán para saber cómo lograr las mejores combinaciones para cada situación. ¡No te pierdas sus consejos y secretos!

Look nude: una excelente alternativa para todos los días

Como mencionamos en el capítulo anterior, el look nude apuesta fundamentalmente a la naturalidad. En líneas resumidas: una base de color natural, tapaojeras —solo si hace falta—, cejas arregladas, máscara de pestañas para dar volumen y labial discreto, solo para darles brillo e hidratación.

A todo esto, puedes agregarle un buen iluminador en el rostro; verás cómo la piel luce todavía más natural y perfecta con este producto. Además, si deseas, puedes probar con un poco de delineado en los ojos o sombra en los párpados. Recuerda, si buscas el look nude, debes ser sumamente delicada en su aplicación.

Imagen: shamelessfripperies.com

Un aspecto fundamental del maquillaje para las jornadas laborales, así como también en otros ámbitos, es el color del labial que se escoja. En ese sentido, debemos ser cautos: una elección demasiado ambiciosa puede causar una imagen poco apropiada para la discreción que a menudo se requiere en este contexto.

Por lo tanto, algunas grandes opciones son los nude en sus diferentes tonos; los rosados, ya sea uno discreto u otro más radiante; o bien una tonalidad miel. Esta última combina muy bien con un maquillaje oscuro en el rostro y algo de sombra en los ojos.

Maquillaje de fiesta

Las ocasiones festivas dan mayor participación a la imaginación y creatividad, tanto de la mujer como del maquillador. En estos casos, es posible inclinarse por opciones más osadas y llamativas, que resalten con énfasis la belleza de una mujer.

En primer lugar, se deben hacer los preparativos de siempre: luego de la humectación —preferiblemente, esta debe hacerse diariamente—, llega el momento de aplicar corrector, tapaojeras y la base de maquillaje.

Más adelante, será el turno del rubor, las pestañas, los párpados y, finalmente, los labios. Como se trata de una fiesta, puedes jugar aquí con muchos otros elementos.

Por ejemplo, si la fiesta es temática, plantéate un maquillaje a tono con ello. En cambio, si ya están definidos el atuendo y el peinado que acompañarán al make up, cuentas con una importante información para trabajar con base en ello.

Es difícil enumerar opciones específicas porque la verdad es que hay muchas. De hecho, algunas las hemos mencionado en los cursos anteriores, como la aplicación del colorete, la definición de los ojos o el acondicionamiento de las pestañas. Mejor, escucha a Lewis y valora las alternativas que él plantea.

Diferencias entre el maquillaje de trabajo y el de fiesta

La principal diferencia entre estos dos tipos de maquillaje radica en la finalidad: en la vida cotidiana, las mujeres buscan resaltar los rasgos que las favorecen de manera natural y discreta.

Imagen: Hello Magazine.

En las fiestas, en cambio, se permiten ser un poco más atrevidas e informales. La experimentación con colores más vivos, técnicas novedosas y combinaciones con peinados y accesorios es una de sus mayores ventajas —y también, muchas veces, un lindo desafío—.

No se pueden obviar las condiciones del ambiente en cuanto a la iluminación. No todos los maquillajes tienen el mismo efecto durante el día o en la noche; aprender bien las características de cada uno es primordial para explotar al máximo su funcionalidad.

En definitiva, gran parte del éxito para lograr una clara distinción entre el maquillaje de trabajo y el de fiesta está en hacer las elecciones correctas. Los trucos que Lewis tiene para comentarte te permitirán guiarte en este universo de infinitas ofertas, en el que la observación y el criterio hacen la diferencia.