Cómo sacarle el mejor sonido a tu guitarra

23 agosto, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el profesor de guitarra Miguel Martínez
Conocer el funcionamiento de la guitarra es sencillo, sin embargo, sacarle un buen sonido ya es más complicado. En este artículo os desvelamos las claves para conseguirlo.

Conseguir un buen sonido en la guitarra es uno de los mayores retos para los guitarristas. Es uno de esos objetivos que han de plantearse a largo plazo. Principalmente, porque influyen muchos factores de los cuales, algunos son relativamente fáciles de resolver pero otros no tanto.

Evidentemente, conocer dichos factores nos facilitará mucho el camino. En este artículo os mostraremos cuáles son las claves para sacarle el mejor sonido a vuestra guitarra.

Factores materiales para un mejor sonido

Diferentes guitarras

Entre los aspectos más fáciles de solucionar están los materiales, básicamente, porque dependen de una cuestión económica. Es evidente que para tener un buen sonido es importante el instrumento. Cuanto mejor es un instrumento, mejor sonido tendrá y más fácil será sacárselo.

Sin embargo, no hay que caer en el error de pensar que con un buen instrumento ya lo tendremos todo hecho. En otras palabras, por muy buena que sea la guitarra, si no somos capaces de sacar a relucir todo su potencial, el desembolso económico será en balde.

Dentro de los factores materiales están incluidas también las cuerdas. El sonido de una guitarra puede cambiar radicalmente de ponerle unas cuerdas u otras. Y contrariamente a lo que comúnmente se piensa, comprar las cuerdas más caras no es sinónimo de mejor sonido.

Las cuerdas tienen que adaptarse a las características de la guitarra y a la forma de tocar del guitarrista. Por ello, no todas las cuerdas son buenas para todo el mundo ni para todos los instrumentos, ni siquiera las más caras.

Un mejor sonido y factores relacionados con la ejecución

Sin duda, es la parte más complicada.En la guitarra, a diferencia de otros instrumentos, ambas manos juegan un papel determinante en la producción del sonido. Para obtener un buen sonido, el grado de sincronización entre las manos ha de ser muy alto, pero manteniendo a la vez  una gran independencia.

Y, como decíamos al principio, son muchos los aspectos que influyen en el sonido. De hecho, a algunos, como el cuidado de las uñas, se les podría dedicar un artículo aparte, quizá más adelante. De momento, vamos a tratar de aspectos más generales.

La mano izquierda

Guitarrista tocando para conseguir buen sonido

El funcionamiento de la mano izquierda es prácticamente el mismo independientemente del tipo de guitarra que toquemos (clásica, flamenca, eléctrica, etc.). Es la responsable de los principales defectos en la producción del sonido: los ceceos y la interrupción involuntaria del sonido (cortar las notas).

Para evitar los ceceos, debemos pisar las cuerdas con las puntas de los dedos colocando el dedo en la parte inferior del traste, justo por encima de la varilla metálica. Y para evitar cortar las notas, debemos mantener el dedo en esa posición mientras dure la nota y, a ser posible, hasta después de haber pulsado la siguiente.

La mano derecha

Es la responsable última de la cantidad y calidad del sonido. Aquí podemos hacer una pequeña subdivisión entre tocar con los dedos (con las uñas, en realidad) en el caso de guitarristas clásicos y flamencos, o tocar con púa en el caso de los guitarristas acústicos o eléctricos. En ambos casos, la forma en la que incidamos sobre las cuerdas determinará nuestro sonido.

Músico tocando la guitarra

  • Tocando con los dedos: partiendo de una buena posición de la mano los dedos deben hacer un movimiento semicircular con una trayectoria ligeramente diagonal a las cuerdas. Al realizar este movimiento debemos evitar colocar el dedo en la cuerda antes de pulsarla, así pararemos la posible vibración de la cuerda y lograremos unir perfectamente cada nota con la siguiente.
  • Tocando con la púa: en realidad, es muy similar a tocar con los dedos, ya que básicamente se persigue lo mismo: pulsar la cuerda sin pararla y de forma limpia. Para ello, debemos coger la púa dejando asomar una pequeña porción entre nuestros dedos y realizar ese movimiento semicircular que hemos descrito en el párrafo anterior.

Llegados a este punto ya tendremos un sonido claro y continuo. El último paso, y probablemente el más difícil, es obtener un sonido bonito. Conseguirlo es cuestión de tiempo, pero sobre todo de tacto. Debemos observar cómo el más mínimo cambio en la pulsación afecta al sonido. Y a base de ‘prueba y error’ iremos puliendo nuestro sonido.

En definitiva, conseguir un buen sonido es el resultado de una buena técnica y de una búsqueda incansable. Y es que, como ya sabréis si sois guitarristas, la paciencia es nuestra mejor aliada.