Cómo convencer a los demás gracias a la Inteligencia Emocional

Valeria Sabater · 23 mayo, 2019
Para convencer a los demás no hay que improvisar. Debemos buscar el momento adecuado y hacer uso de la asertividad y la conexión emocional.

¿Por qué necesitamos en ocasiones convencer a los demás? Esta habilidad va más allá del sector del marketing o la publicidad. En el día a día, todos nosotros echamos en falta esa competencia con la cual hacer ver a quienes nos rodean la validez de nuestras ideas y argumentos, porque convencer también es facilitar la convivencia.

Decía José Saramago que él prefería evitar convencer a los demás de cualquier cosa. Veía aquel acto como una falta de respeto y un intento de colonización. Sin embargo, algo que no vio nuestro querido Premio Nobel es que todos necesitamos ser un poco más persuasivos. Es así como evitamos malentendidos. Es así como nos ganamos un puesto de trabajo y es de este modo como podemos, también, llegar a acuerdos con nuestra pareja para construir un compromiso más saludable y feliz.

Debemos aprender a convencer sin imponer. Sirviéndonos del respeto, la empatía y las habilidades sociales. De ahí que nos sea de tanta utilidad entrenar esta competencia a través de la Inteligencia Emocional. Un modo de lograrlo, de asumir estas valiosas habilidades, es a través de cursos como el que nos facilita Ismael Cala.

“Por muy tormentoso que esté el sendero no abandones el camino hacia tus sueños”

–Ismael Cala–

Claves para convencer a los demás con la Inteligencia Emocional

Más allá de lo que muchos puedan pensar, para convencer a los demás no hay que recurrir a las indirectas, el engaño o la persuasión de doble filo. En realidad, en pocas situaciones hay que ser tan convincentes, directos y sinceros como a través de este ámbito del lenguaje. 

Si queremos que la otra persona se convenza de nuestros argumentos debemos mostrar confiabilidad, seguridad y cercanía. Nadie gana nada siendo un muro que recurre al lenguaje violento o coercitivo. La Inteligencia Emocional es la mejor estrategia, aquella que debemos integrar en nuestro día a día a través de estos sencillos consejos.

Personas hablando en el trabajo.

Empatiza

Para convencer a los demás debemos ser conscientes de sus realidades personales. Hay que partir desde la perspectiva y estado del otro para poder conectar con mayor profundidad con sus emociones.

No podremos convencer a nadie que está enfadado o invadido por la rabia. Deberemos, en primer lugar, llevarlo a un estado de calma, darle espacio y tiempo para que sea receptivo ante lo que queramos decirle.

Para empatizar hay que mostrar tranquilidad, seguridad y el equilibrio interno de quien está bien consigo mismo. Si nos sentimos ansiosos, nerviosos o estresados dejaremos esa impronta en la otra persona. Por tanto, para lograr esa conexión idónea partiremos desde el sosiego para ser sensibles a la realidad ajena y empezar desde ese punto.

Negocia desde el respeto y con asertividad

La Inteligencia Emocional es un escenario idóneo desde el cual negociar. Este ámbito del crecimiento personal nos dota de adecuadas habilidades sociales para entender lo siguiente:

  • Debemos ser asertivos. Hay que hablar con claridad, sin dobles sentidos, sin manipular al otro. La seguridad personal y la claridad a la hora de exponer la información es lo que dejará un adecuado impacto en el otro, para poder así convencerlos de nuestra realidad.
  • La Inteligencia Emocional nos enseña a entender las opiniones de quienes tenemos en frente. Debemos escucharlas para poder argumentar mejor. Si no lo hacemos, la otra parte será ese muro en el que no podremos entrar. No obstante, si nos dirigimos con cercanía, comprensión y con la templanza de quien está seguro de sus propios argumentos, notaremos aperturas, puentes de conexión.

Sé intuitivo, elige el momento adecuado

La intuición no es una capacidad mágica. Es esa habilidad para inducir información de manera rápida en un momento dado, confiando en el propio instinto. Es esa sabiduría adquirida a lo largo de nuestra experiencia.

Así, a la hora de convencer a los demás, no vale con “asaltarlos” en cualquier momento, dejarles caer nuestros argumentos, ideas y propuestas cuando a nosotros nos venga mejor. Hay que ser intuitivos y saber cuál es la situación más idónea, el instante preciso en el que el otro es más receptivo, su humor es más accesible y nosotros, a su vez, nos sentimos más preparados.

personas dialogando para convencer a los demás

Lo peor que podemos hacer es improvisar, debemos recordarlo. Por ello, y para ser expertos en el arte de la negociación, el diálogo asertivo y la Inteligencia Emocional para llegar a acuerdos, nada mejor que entrenarnos mediante eficaces cursos de desarrollo personal. Ismael Cala es nuestro mejor guía en este viaje para potenciar estas habilidades.