5 errores que cometemos al nadar

27 enero, 2021
Este artículo fue redactado y avalado por Fernando Clementin
Si piensas que necesitas pulir tu técnica de nado, puede que te interese revisar los puntos que aquí enumeramos. Evita caer en estas equivocaciones comunes al nadar.

La natación es un deporte muy completo que demanda la participación de varios grupos musculares del cuerpo. Por este motivo, sincronizar correctamente cada acción no siempre es sencillo y, en consecuencia, surgen los errores que cometemos al nadar y que debemos saber evitar.

Tener una técnica apropiada al nadar no solo permite ser más eficiente al moverse y avanzar, sino que también es muy importante para cansarse menos y, desde luego, evitar lesiones. Más allá de estas razones tan importantes, no podemos obviar tampoco que el fin de cada actividad que emprendamos es desarrollarla lo mejor posible.

Errores que cometemos al nadar y debemos corregir

Por supuesto, las falencias que mencionaremos en la siguiente lista no aplican inexorablemente a todas las personas. De hecho, es probable que la mayoría de los nadadores avanzados solo presenten una o dos. Quedará en ellos y en sus entrenadores observarlos para proceder con las correcciones pertinentes.

De todos modos, existen fallos técnicos que son más frecuentes que otros. Presta atención y trabaja sobre estos aspectos si crees que puedes estar cayendo en una de estas equivocaciones:

1. La posición corporal

Es algo tan importante y tan complejo que casi inevitablemente tiene que ser mencionado en primer lugar. Sobre todo por cuestiones hidrodinámicas, pero también por el cuidado de los músculos, la natación es un deporte que demanda una postura corporal alineada durante su práctica.

En este sentido, uno de los errores que cometemos al nadar con mayor frecuencia es el de hiperextender la cabeza. Esto hace referencia al hecho de mirar hacia el frente mientras avanzamos, lo que equivale a dirigir la vista hacia arriba estando en tierra.

Al nadar, la cabeza debe quedar en posición neutral. Es decir, debemos apuntar con los ojos al fondo de la piscina y girarla tan solo cuando sea necesario respirar.

Por muchas razones, la natación es el mejor deporte para transformar tu cuerpo y tu mente.

Por otro lado, también suele ocurrir que llevamos las piernas demasiado bajas por un arqueo inapropiado de la espalda, o flexionamos la muñeca antes de meter la mano en el agua. Como consecuencia de esto último, golpeamos en lugar de introducirla en línea recta.

2. Mala coordinación

Como mencionamos antes, coordinar los movimientos del tren inferior y el superior es elemental al nadar. Se trata de un error crítico que un nadador no debe cometer. Lo bueno es que, con la guía de un entrenador y los ejercicios adecuados, es un vicio que se puede erradicar con cierta facilidad.

3. Errores al respirar

La respiración puede ser el punto débil de muchos nadadores, sobre todo de los principiantes. Por ejemplo, un fallo común es el de respirar cada dos brazadas.

¿Qué tiene esto de malo? Al ser un número par, esto provocará que saquemos la cabeza del agua siempre para el mismo lado. El resultado será una sobrecarga en los músculos del cuello que puede conducir a una lesión.

Asimismo, es necesario encontrar el momento exacto para llevar a cabo el movimiento de giro para respirar. Esto ocurre precisamente cuando el brazo opuesto entra en contacto con el agua. Uno de los errores que cometemos al nadar más a menudo es el de sacar la cabeza mucho antes de que el brazo se sumerja.

4. Mala brazada

Por supuesto, la brazada es una acción esencial en esta actividad. ¿En qué podemos fallar al ejecutarla? En primer lugar, suele pasar que el ingreso de la mano al agua se da muy cerca o muy lejos del cuerpo, lo que resta potencia y multiplica la resistencia.

Además, también es común que se extienda el brazo al barrer ascendentemente debajo del agua; otro error común es el de sacar el brazo del agua antes de finalizar la tracción.

Finalmente, asegúrate también de introducir la mano de forma apropiada para no golpear el agua y añadir resistencia. Presta atención también a la longitud de la brazada, muchos nadadores la realizan más corta de lo que en realidad deberían.

Uno de los errores que cometemos al nadar tiene que ver con la longitud de la brazada.

5. Patada ineficiente

Junto con la brazada, debemos pulir al máximo la técnica de la patada, elemental para un buen movimiento de nado. Uno de los errores que cometemos al nadar con respecto a la patada es el de flexionar las rodillas; estas deben permanecer extendidas para una mayor propulsión. La batida, entonces, debe generarse desde las caderas, y no a partir de las rodillas.

Del mismo modo, debemos extender los pies, como si tratáramos de colocarnos en puntillas. También evalúa si la coordinación entre ambas piernas es correcta, si no las hundes demasiado al nadar y, en último lugar, si no las colocas demasiado separadas.

En definitiva, estos son varios de los errores que cometemos al nadar. A medida que un nadador avanza en cuanto a exigencia y competitividad, las cuestiones que se deben corregir se vuelven más finas y específicas. En cualquier caso, debemos tener siempre presentes los puntos mencionados en este listado.